Realmente merece la pena verlo... Disfrutadlo, y ojalá os invite a pensar como ha hecho conmigo.
Está especialmente dedicado a una personita que ocupa un lugar especial en mi vida y en mi corazón...
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jueves, 1 de julio de 2010
jueves, 21 de enero de 2010
El derecho de soñar
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"Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.
Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura en los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron en 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies.
En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.
Los cocineros no creeerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
El aire estárá limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.
El mundo ya no estará en guerra con los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.
Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los Estados Unidos de América.Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés:
El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo".
El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero"
Eduardo Galeano
"Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.
Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura en los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron en 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies.
En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.
Los cocineros no creeerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
El aire estárá limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.
El mundo ya no estará en guerra con los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.
Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los Estados Unidos de América.Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés:
El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo".
El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero"
Eduardo Galeano
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Conciencia,
Prosa ajena,
Sueños
lunes, 11 de enero de 2010
Porque yo te quiero...

"No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero."
Mario Benedetti.
martes, 20 de enero de 2009
Anoche soñé contigo..

Anoche soñé contigo.
Esta noche, entre la oscuridad de mis sábanas volví a soñar contigo. Me desperté ansiosa y agitada, cansada y sacudida por una multitud de sentimientos que me dejaron el cuerpo y la piel cetrinos, como los restos consumidos y grises de un cigarro que se apaga.
Como en otras ocasiones, me movía entre los fotogramas de mi sueño rápidamente y llena de confusión, tratando de organizar con precipitación un viaje indeterminado y confuso que debía llevarme lejos, pero que nunca llegaba a consumarse.
¿La diferencia? Hoy tú estabas conmigo, jugando a un rol pasivo y tranquilo, siguiéndome en todas las partes confusas de una realidad soñada de la que trataba de escapar, dispuesto a embarcarte hacia cualquier parte del mundo –absurda o no- conmigo. A pesar de ello, te sentía vacío, lejano, como un actor secundario que deja ver su papel junto al protagonista en todas las escenas, pero que nunca llena por completo la pantalla..
En mi sueño te encontrabas conmigo en casa. Pero no se trataba de la mía, sino de la de mis padres. Me sorprendía sentir que estuvieras allí a mi lado, en un hogar que no siento ya como mío, y al mismo tiempo tan diferente físicamente del original como solo puede serlo en un sueño.
¿Sabes? En aquel momento, mientras te soñaba, sentía como absurdo el hecho de que ellos aceptaran tu presencia con normalidad, tratándose de algo que jamás harían con esa facilidad en la vida real.
Intentaba decidir lo que debía llevar conmigo mientras preparaba mi equipaje apresuradamente, aguardando impaciente el momento de que se marcharan y nos dejaran a solas. Deseaba tanto como temía quedarme en silencio contigo, antes de partir a ese viaje hacia ninguna parte en concreto.
Finalmente, la casa se quedaba vacía. Te aproximabas a mi y me abrazabas con fuerza, con más intensidad y amor en tu cuerpo del que nunca antes había sentido.. Mi débil carne se estremecía, mientras permanecía quieta, llena de gozo y temor a al mismo tiempo. Temor por lo que pudiera o no pasar después, por lo que pudiera perder o ganar con ese viaje al primer destino que surgiera en común.
En ese momento me llenaba por completo la sensación de que tu abrazo, tu tacto, eran eternamente conocidos, de que tu proximidad era algo que siempre había tenido, de que llevábamos toda una vida juntos.
Te inclinabas para besarme con el alma asomada en esos ojos tan oscuros y profundos que tienes, con amor y con la familiaridad que solo da el paso del tiempo, mientras yo registraba aquel momento en mi mente como una de esas escenas mil veces vista en la pantalla que transcurren a cámara lenta.
La parte consciente de mi que soñaba se deleitaba pensando en lo hermoso que podía ser ese beso, ese preludio de cosas inesperadas tras una cercanía tan larga y ansiosamente anticipada.
Repentinamente, en el momento de sentir el contacto de tu piel notaba como mis labios, hasta ese momento plenos de color rojo y suave curvatura, se quedaban sin vida, secos y agrietados mientras se unían a tu boca, tan marchita como la mía.
Nos manteníamos unidos en un largo beso que, intentando ser intenso y lleno de entrega se quedaba en el camino, superficial para evitar hacernos daño, y árido por las cicatrices y las heridas que nos impedían estrechar los labios con fuerza.
Al separarnos, me dije a mi misma en silencio que la próxima vez sería mejor, que no había sido el momento, que podía esperar mucho más de lo que tú podías ofrecerme..
Desperté de mi sueño mientras permanecía a tu lado, albergando justo antes de abrir los ojos el pensamiento de que seguiríamos nuestro camino en común, y de que mis labios no volverían a marchitarse como hojas secas con tu contacto, cuando volvieras a besarme.
Anoche soñé contigo de nuevo.
Anoche no soñé que soñaba..
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