domingo, 8 de noviembre de 2009

Simphony of the brotherhood


"Simponía de la hermandad"

Es el título de una canción de la fantástica y original Miri Ben Ari.

Es una violinista extraordinaria que mezcla el hermoso sonido de su violín con los ritmos y voces más actuales del hip hop. No me considero fan en particular de este último tipo de música, pero me rindo ante las melodías tan alternativas que crea esta mujer.

Fuera de lo convencional y original, sencillamente original.

A mi su música me parece genial... Y el solo de violín, increíble. Para escucharla con los ojos cerrados y soñar con que somos nosotros los que sostenemos el instrumento en las manos y le damos vida.

Os dejo con ésta sinfonía con mensaje, pero sin palabras y llena de esperanza, con las palabras de Martin Luther King como único fondo.

Más adelante os dejaré alguna de sus canciones más animadas.¿Se nota que el violín me apasiona?

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4 comentarios:

gorgeousefg dijo...

me ha gustado mucho!
me gusta mucho el violín y aún más el hip hop, así que seguro me gustará esa canción animada de la que hablas. Buen hallazgo!
besos.

Serena dijo...

Muy buena. Pero..., aunque me encante el violín, prefiero el chelo. Esas notas parecen vibrarte en la tripa y ascender por el pecho hasta los ojos.

Sobre el mensaje... de nuevo mil preguntas. Y una cosa que me da miedo, el radicalismo. Me aterra llegar a sentirme así en algún momento, sin ver nada excepto odio, rechazo, venganza... Eso no me gustaría sentirlo jamás. Y me apena que cada día vayamos más hacia allí, que ya haya quien ha llegado.

Ciao

mAlicia dijo...

Hola, chicas!

Me alegro de que os haya gustado. La verdad es que no es muy conocida por aquí y merece la pena.

Cuando pueda, y si lo localizo, os dejo otra canción más animada.

Sere, al final has sacado una reflexión interesante de la canción. La verdad es que yo nunca me he planteado nada de eso cuando la escucho, aunque conozco el mensaje. Tendré que volver a escucharlo con atención.

Y si, a mi también me aterra que la gente solo sea capaz de sentir odio y rencor, no logro concibirlo...

Un besazo para las dos!

Buenas noches!!!

Serena dijo...

Esa reflexión viene porque el discurso habla de la aceptación, de la integración de dos partes en un todo, del dios cristiano, etc. Y me hace ser consciente de que hay más creencias que las cristianas y de los conflictos que han existido por ello, me lleva a pensar que hay más de dos partes, a preguntarme dónde empieza el rechazo y cómo se convierte en un bucle de retroalimentación positivo el agruparse bajo el lema "nosotros, los no aceptados".

El Doctor habla de los guetos. No me voy a cuestionar si en aquella época algún negro podría haber optado a vivir fuera de esas zonas. Sin embargo, en la actualidad, hay muchos guetos de inmigrantes que llegan a las ciudades, por ejemplo, o de personas que deciden vivir en una zona determinada por sus condiciones. Mientras que la realidad, al menos la que yo veo, es que existe la libertad para que sea tu economía (jajaja, toma libertad) la que dicte dónde vivas.

Y ahí entra mi reflexión. Vale, si llegas abandonando tu país, echándolo de menos, es natural acercarte a lo que te lo recuerde, pero no automarginarte. Y hacer de eso un arte, sacar provecho de tu condición individual dentro de un grupo aparentemente desfavorecido.

¿Dónde está el rechazo? ¿Dónde está el odio y la ceguera? ¿Como piensas que la sociedad te rechaza, los rechazas tú antes? ¿Te pones la tirita antes de la herida?

Y eso, bajo mi punto de vista, genera más y más distancia. Porque señalándote a ti mismo como diferente, proclamándolo incluso antes que tu nombre, implica necesariamente un trato diferente por parte de los demás.

En fin... que tan a gusto me he quedado, aunque no me haya explicado bien. Gracias por la consulta. ¿Esto lo pasa la seguridad social?

Voy a descargármela...

PD. Un hombre admirable, sí señor, abogando por la reconciliación de los mundos, vetando la violencia aun cuando les pedía que regresaran a seguir sufriendo.