martes, 16 de noviembre de 2010

An education

Traducida al español como "Una enseñanza de vida", aunque me quedo con el título original.

Me asomo, después de una larga temporada, para dejaros una nota sobre esta encantadora,sutil e inteligente comedia -con un toque agridulce- dirigida a mentes pensantes, sobre el despertar a la vida y al amor de una inteligente y sensible adolescente en el Londres de finales de los 60.

Para disfrutar, sonreír, reflexionar sobre algunas cosas y soñar dejándose llevar por la estupenda banda sonora que le acompaña.

Os la recomiendo en versión original subtitulada, of course.



4 comentarios:

noctambula46 dijo...

El camino se descubre andando. Si no hacemos nada, es evidente que no somos nadie. Un saludo de noctambula

mAlicia dijo...

Un abrazo también para ti, Noctámbula! :-)

Serena dijo...

Está sí me gustó... Y me parece estupenda la elección de la época en la que se ambienta, pero siendo una película hecha en nuestros días.

Por un lado, pensé: "Bueno, esta chica... ¿dónde va? A quien no ha de renunciar jamás es a sí misma, porque hay algo que jamás podrán quitarle...¡¡eso ya lo sabemos tod@s!!".

Mientras que por otro, me decía: "sí, quizás, hizo falta mucha gente como ella para que ahora nosotros tengamos presente esa valoración..."

Y, finalmente, llegué a la conclusión, entre otras, que sí... hubo mucha gente que luchó por nosotros, más aún que luchó por nosotras, y me sigue pareciendo una lástima que hoy mantengamos esa lacra... porque la mayor libertad está en nuestro interior.

Pos eso... más o menos. No sé si me habré explicado bien.

Besos

mAlicia dijo...

Hola, Serena!

Siento no haberte respondido antes, pero no quería hacerlo con prisas.

Me parece una reflexión interesante la que haces.Es cierto, muchas mujeres tuvieron que equivocarse para darnos a otras la oportunidad de tener lo que tenemos en nuestros días.

A pesar de ello, es cierto que sigo viendo esa elección a mi alrededor, y que hay aún muchas mujeres que siguen renunciando a si mismas por una persona, o por una familia. Eso, por desgracia, no nos queda tan lejos.