miércoles, 21 de enero de 2009

Superar una pérdida emocional (IV)


Seguimos con el repaso de los pequeños consejos que nos pueden ayudar a llevar un poco mejor una ruptura o pérdida (os recuerdo que la mayoría se pueden aplicar a cualquier tipo de pérdida, o ponerse en práctica en épocas de "bajón emocional"..).

En cuanto te sientas con ánimo (o algo de fuerza, en su defecto), sal de tu ambiente para pasar un fin de semana fuera con los amigos, o realiza algún viaje, por pequeño que sea. Si no es posible, vale salir al menos fuera de la ciudad para pasar el día en plena naturaleza, o en algún sitio que nos aporte serenidad y tranquilidad.. ¡O diversión!.
Imprescindible: visitar lugares nuevos o desconocidos, prohibido acudir a lugares que nos traigan recuerdos al lado de la otra persona (No vale ser masoquista!!!)

Debes tener claro que el duelo no es un proceso fácil, ni lineal. Ten en cuenta que experimentarás cambios de humor, y que la tristeza o la rabia volverán más de una vez durante los primeros meses, cuando creías tenerlas ya controladas. Posiblemente tiendas a pensar que lo has superado antes de que este avance sea, en efecto, real. Saberlo te ayudará a no descolocarte cuando un día o un período malo sucedan a uno bueno.

Pasado un tiempo te darás cuenta de que los altibajos que sufres a menudo estarán asociados a fechas o acontecimientos concretos (aniversarios, cumpleaños, etc.). Ser consciente de ello te ayudará a afrontarlo mejor.. Presta atención y te darás cuenta de cuantas veces te has sentido mal de forma repentina cuando pensabas haber avanzado; tal vez descubras que se aproximaba una fecha significativa para ti que incluso habías creído "olvidar".

Oblígate a ser positivo/a siempre que sea posible, pero ten en cuenta que no vale hacerlo solo de cara a los demás. Tienes que creértelo TÚ, no las personas que te rodean. Importante:
No te digas a ti mismo/a constantemente “que mal me siento”o "estoy hecho polvo".. Di: “quiero sentirme bien”.

Evita repetirte a ti mismo y a los demás 100 veces al día: “no tengo ganas de hacer nada”. Resulta obvio que no tienes ganas de hacer nada, es absolutamente normal al principio, pero no se trata de eso. Se trata de que “debes obligarte a hacer algo, tengas o no ganas de hacerlo”.

Ánimo!

Buenas noches!!!!!

2 comentarios:

Beatrizl10 dijo...

¡Qué buenos consejos! Me vienen de perlas en este momento, en serio. Mil gracias.
Con respecto al libro del que trataba mi entrada hoy, es un libro muy curioso. Puedes leer las primeras páginas en la web para que te hagas una idea. A mí me ayuda a ver las cosas con más optimismo.
Un abrazo.

jfmarcelo dijo...

¡BELLA FOTO! Espero que visites mis blogs de fotos de mi pueblo, de España, de Italia y Francia

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UN SALUDO