martes, 28 de abril de 2009

Corriendo... como los caracoles



Diario de un viaje esperado... Día 5. Volvemos a casa.

Cuando quisimos darnos cuenta la hora se nos había echado encima. Nos levantamos deprisa y bajamos a desayunar. Me sentí frustrada y enfadada durante un rato, y de nuevo, tratando de ser honesta, te dije que me sentía como una imbécil. Tú me miraste con cara de sorpresa, y me pediste que te explicara el porqué.. Te dije que había deseado besarte, y que de nuevo me había quedado a un instante de conseguirlo. Me respondiste con naturalidad diciendo que no, que había sido hermoso, que era hermoso el hecho de compartir caricias con una persona a la que quieres.. La conversación se quedó ahí en ese momento. Teníamos que recoger las maletas y reunirnos con el grupo, que ya nos esperaban en la estación central de tren.

De camino hacia allí, en el tranvía, seguimos charlando. Volviste a sorprenderme diciéndome que no tuviera prisa, que quería correr demasiado.. ¿Correr demasiado? ¡Jóder! ¿Qué entiendes entonces por ir despacio? ¿Que echemos un polvo cuando nos jubilemos?

Respondí a tu comentario aclarándote que los hombres, habitualmente, suelen correr, y mucho. Mostraste tu desacuerdo diciéndome que tal vez sería así en mi país, pero que en el tuyo las cosas iban de otra forma. Me pareció absurdo. Ahí si que te miré, haciendo un movimiento negativo con la cabeza, y te dije: “no, perdona, pero no es así. Yo he vivido en tú país y he vivido la “prisa” de unos cuantos hombres por tener algo conmigo, sé muy bien de lo que te hablo”.

Creo que necesitabas una excusa, porque el que tiene miedo de correr eres tú. Claro está, que a veces olvido que, cuando te conocí, creías en el amor para toda la vida y en el sexo dentro del matrimonio (si, ya os lo dije, antes tenía un sentimiento religioso muy fuerte, como ese cura tuyo de Quills, Serena!). Aunque has cambiado, y mucho, a lo largo de estos años, ¡sigues teniendo tanto miedo a amar...! Si, tal vez todo aquello era la excusa perfecta que te permitía protegerte en aquella época, cuando eras un poco más joven.

Pues nada, gente, ya entendéis porqué no me lanzo del todo (entre otras cosas, claro..). Me siento como un hombre enamorado de una chiquilla, ¡hemos invertido los roles!!! ¿Alguien recuerda el pudor con el que se responde la primera vez que intentan meterte la mano dentro de las bragas, o el respeto que se profesa por los primeros besos..? Así te siento yo, como una niña vulnerable que quiere y no quiere. Quizá me equivoque, porque puede haber una opción b. Que hayas tenido alguna experiencia tan mala, tan terrible (hay una parte de tu vida que nunca me cuentas), que te haya producido un pavor tremendo ante la posibilidad de amar.. O, como habéis planteado vosotros, puede que simplemente tenga miedo de hacerme daño, o de que sea yo la que le haga trizas el corazón.

O quizá, simplemente, me quieres mucho, muchísimo, pero no me amas. Y aunque yo te atraiga mucho (porque me lo has dicho, y aunque no lo hubieras hecho, eso lo sé), no seas capaz de abrirte por completo...

Volviendo a mi viaje, debo admitir que el resto del tiempo que nos quedaba juntos transcurrió de forma tranquila, relajada. Al llegar al aeropuerto me pediste -con un toque de melancolía, de fragilidad- que cambiáramos nuestros vuelos, y que me quedara contigo hasta el día siguiente en Amsterdam. Pero te dije que no con una sonrisa en la cara. Esta vez no me dolía irme, como las otras.

Como siempre, en el momento de que se acercara la despedida me abrazaste, y caminamos enganchados hasta llegar a la puerta de embarque. De vez en cuando tarareabas alguna de esas canciones que tanto te gustan, repitiendo un par de estribillos que últimamente dejar caer con frecuencia cuando estás a mi lado o cuando hablamos, como uno del último disco de Cold Play (Life in technicolor II) “oh love, don´t let me go....”. ¿Casualidad? No quiero darle demasiadas vueltas en mi cabecita.. ¡Últimamente sale tanto ese mensaje en tus canciones..! Pero esa será otra historia.

Esta vez habíamos coincidido con la zona de embarque y, como tú salías más tarde, nos acompañaste hasta la subida al avión. El resto del grupo se adelantó y nosotros nos quedamos allí un rato, apurando la hora de subir.

Por primera vez en mucho tiempo no te abracé al despedirme, tan solo te di un par de besos, en tono afectuoso. Salí disparada y me volví antes de girar la esquina, sonriéndote. En esta ocasión no te habías marchado, seguías allí, mirándome, así que me devolviste la sonrisa con una ligera vacilación mientras te veía desaparecer.

Inmediatamente, sin la menor vacilación, seguí mi camino.
Al llegar al avión creo que todos me observaban con atención, en especial nuestro tercero en discordia. Me preguntó si te habías quedado “muy triste”, y yo le respondí con una sonrisa, diciendo que no. Me sentí observada por él durante todo el viaje -ya que se había sentado en un asiento detrás del mío-, así que me mostré alegre y despreocupada, como siempre. Honestamente, debo admitir que sentía un poco –pero solo un poco- de melancolía, porque las despedidas nunca me han gustado, y porque el viaje se había acabado.
Recogimos los coches, paramos en el camino para tomar un café y despedirnos hasta nuevo aviso, porque la mitad del grupo se separaba para volver a casa. Durante ese rato le noté atento a mi, sentado a mi lado, tocando las pulseras de cuero que tenía en la muñeca. Antes de despedirnos, y aprovechando una broma, le dije que, a lo mejor algún día, cuando fuéramos más viejos, igual tendríamos una historia.. Él me respondió rápido, agudo, con un tono aparentemente casual y una sonrisa en la cara.. “No tendré esa suerte, ¿verdad?”
En fin. Me pareció fantástico tener esa química con él (no en el sentido de que me guste, si no porque me pareció, como decimos por aquí, un tío de puta madre, un amigo). Pero para ser sincera, habría deseado que ese comentario viniera de ti. ¡Qué le vamos a hacer, si soy así de egoísta, lo quiero todo para mi! Jajajaja!

Durante el resto del camino recibí un toque tuyo. Un ratito después me estabas enviado un mensaje, preguntándome en tono alegre si estaba bien, porque no te había respondido. Me encantó ese detalle. Nos habíamos despedido apenas unas horas antes y era casi como siguieras aún cerca de mi.. Llegué a casa cansada, con una extraña mezcla de melancolía y felicidad, aunque con una leve sonrisa en la cara. Me preguntaba por todo lo que estaría por venir...

11 comentarios:

Toni dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Toni dijo...

Que buena historia, aunque desde mi punto de vista un poco surrealista, no acabo de comprender que dirección quieren tomar, mas bien por parte de él, ya que veo que por tu parte lo tienes mas "claro".

"En fin. Me pareció fantástico tener esa química con él (no en el sentido de que me guste, si no porque me pareció, como decimos por aquí, un tío de puta madre, un amigo)"
No te imaginas lo que "jode" eso, si las pretensiones son otras xD

- Saludos y besos, hasta pronto :)

mAlicia dijo...

Hola, Toni!

Cierto, nuestra historia da como para escribir un libro.. Jajaja!

Por cierto, no te asustes con esto que comentaba sobre el otro colega (el tercer vértice de nuestra historia). Creo que simplemente le parezco una chica atractiva y divertida, y además sabe (y conoce) a mi pareja.. ¡Y a mi mejor amigo! Creo que tiene claro que mis intenciones con él son de lo más sanas (no he coqueteado con él en ese sentido) no me lo imagino quedándose colgado de mi (y más con la competencia que ya sabe que tiene! jaja!)

Otro abrazo para ti!!

Por cierto, qué pasó con tu blog? Intenté meterme el otro día y blogger me decía que no existe..

Serena dijo...

Puff... ¿y qué digo yo? Con el sueño que tengo, las pocas ganas de currar ni de na... y lo que me queda aún por delante... ¡y mañana más!

Bueno, de momento le mando un beso a Jose pa que no lo pase tan mal (¡Ella se lo pierde!). Y... no es cuestión de ver las cosas con sencillez, es la dificultad que supone llevar a cabo las decisiones... una vez que se sabe qué queremos.

Y a ti, mAlice, pues... Sabes que me surgen muchas preguntas, porque intento ponerme en la piel de él, en la tuya y hasta en la del que vendía chicles en la tienda de la esquina justo al lado del hotel donde una vez se quedó el primo de un amigo que conociste cuando estuviste de viaje por...

Entonces, en lugar de plantearte más cuestiones, esperaré a ver "por dónde me sales" con las que ya te he expuesto. Y pienso: "¿Qué habrá dicho el suprimido? Porque si a mí no me ha borrado con lo que he soltado por mi teclado..."


¿Por qué cuando tenemos sueño o nos ponemos bordes insoportables o nos entra un mimoserío espantoso?

mAlicia dijo...

¡jajajaja!

Madre mía, lo que me puedo reír contigo, Serena..

Estoy preparando un post con en el que intento responder a muchas de las cosas que Jose y tú me planteábais, en cuanto pueda lo vuelco por aquí. La verdad es que el apartado de comentarios se iba haciendo larguísimo y se me estaba quedando corto.

:-)

En fin... Ah! Por cierto, si yo no he suprimido ningún comentario!! Me lo he encontrado así esta mañana al conectarme, ni siquiera he llegado a leerlo.. Boh! Qué raro, ¿no?

Por cierto, ánimo para los dos con la semana, que ésta viene cortita (yupiiiii!!!!). Yo por ahora sigo estando de ánimo genial..

Jose, aprovecho para mandarte a ti también un abrazo enoooorme. Y si, estoy totalmente de acuerdo con Serena. ¡Ella se lo pierde, y de verdad de la buena!

Porque con que seas una pequeña parte de lo que vuelcas por aqui y en tu blog, ya me dejas con la sensación de que eres un tio estupendo.

Y tú también, Serena. Eres una persona franca y honesta a la hora de hablar, y a mi eso no me asusta (bueno, mientras no me digas que esta es la parte moderada de ti y me sueltes una barbaridad..! Jajajaja) ;-)

y como tiras de la lengua, eh? Madre mia, qué peligro tienes!!

Un besote pa´los dos!!

Toni dijo...

Hice cambios en los blogs quite algunos y reorganice otros, en casi todos cambie la url por eso te dice que no existe, te dejo la dirección del que antes se llamaba Dialoko, ahi hay accceso a todos los demas blogs que tengo:

http://la-ilusion-del-bien.blogspot.com/

Un beso wapa y hasta pronto :)

Serena dijo...

¡¡Noooo!! ¿Y ahora nos vamos a quedar sin saber qué decía ese post misterioso?

¡¡Bueno!! Y todo esto te lo digo con mi carita de niña buena...

En fin, y ahora a clase, ya para rematar la faena. Me consolaré con eso de "ese cura tuyo de Quills...". Esos son regalos, y lo demás tontería.

Un abrazo

PD. Estoy deseando leer ese superpost donde respondes a las mil y una pregunta.

PD2. Lo de las erratas... igual me pasé.

mAlicia dijo...

Que va, mujer, no te has pasado..!

Creo que, además de cometer algún error (e incluso alguna falta de ortografía) de vez en cuando (me relajo al escribir por aquí y dejo de ser tan perfeccionista), adquirí la mala costumbre en Italia de usar los signos de interrogación y de exclamación solo al terminar las frases.. Y cuando me siento cómoda para escribir lo hago así,como en italiano. Quizá sea una de las cosas que te haya llamado la atención.

A María Moliner me la dejo en el trabajo.. Jajaja!

Mañana intentaré dejar por aquí el famoso post..Pero os aviso, no esperéis un apasionante capítulo de Falcon Crest, no quiero decepcionar a nadie! ;-)

Un besazo para todos!!!!!!!!

mAlicia dijo...

Se me olvidaba!

Descansadme bien, chicos!!!!

Serena dijo...

Jajaja... Creo que lo de los signos de interrogación y exclamación últimamente es casi universal. Y lo asumo, lo hago. Pero no es porque hayamos estudiado inglés, italiano o swahili, es por puro vaguerío.

Y no te decía nada sobre las faltas de ortografía. Es que me hace mucha gracia que NUNCA pongas tres puntos, por ejemplo. De ahí la pregunta sobre si tenías nociones de mecanografía o usabas portatil.

¿Falcon Crest? No sé, pero esto tiene más pinta de El pájaro espino (ese cura no tenía morbo ninguno, oiga)


Y ya para terminar, te dejo un link para que el cantes a tu "Ese punto" que tienes...

http://www.youtube.com/watch?v=z2oHLWzwtvQ

Un beso a repartir :)

jose dijo...

UUuuuuhhh soooy el suprimidoooor de comentaaaariooooos... uuuuhhhhh

¡Hola! No no fui yo, era broma.
Oye, gracias por el beso y el abrazo que me los llevo envueltos pa regalo. Qué buenas sois conmigo, hijas mías.

Malicia, al igual que Serena, espero al siguiente post para ver como continúa tu historia. De ésta, me quedo con la sensación de que eras capaz de distanciarte en cierta manera de tus sentimientos y no dejar que te angustiara la despedida o aquella noche inacabada. (Pero sigo pensando que él no tiene claro lo que tú quieres y por tanto lo que él mismo quiere :)

¿De qué farta de hortografia ablai?
¿Moliner? Esa es una que sale en el diezMinuto ¿no? Serena, ¿no te decides a escribir un bló? ¿Cuánto falta pal viernes?
Ah, cuántas preguntas sin respuesta

Besos a todos