viernes, 17 de abril de 2009

Midiendo distancias















Diario de un viaje esperado.. Día 1

El viaje de ida en avión hasta Amsterdam, sencillamente genial.. Divertido y ruidoso, como solo podemos serlo un grupo de españoles con ganas de marcha!

Llegamos al aeropuerto y no estabas allí. Había tratado de imaginar tu cara al volver a verme, cuando me vieras tan cambiada y con el pelo largo.. Cuando finalmente nos encontramos me quedé en una esquina, esperando a que todos se saludaran. No tenía prisa para acercarme a ti.

Finalmente nos dimos un abrazo... Torpe, como siempre, de tu parte, pero abrazo al fin y al cabo.

Esa tarde fue un poco extraña. Creo que los dos tratábamos de actuar como si no hubiera pasado nada, como si yo no me hubiera marchado y no hubiera demasiadas cosas que contarse, tratando de conectar sin saber cómo, sin saber lo que esperar el uno del otro.

Al mismo tiempo, me daba cuenta de que había tenido una buena conexión con uno de nuestros compañeros de viaje, amigo de unos amigos, al que conocía poco y con el que he sentido una gran química. Eso me ayudó a relativizar las cosas, a reírme y a sentirme halagada y relajada con sus bromas y con su atención.

Cuanto nos hace sentir atractivas la atención de un hombre que nos parece interesante, ¿verdad?

Así pasaron las primeras horas, conversando contigo sobre cosas insustanciales a ratos, mientras me movía entre el resto del grupo probándote, esperando a que decidieras hacer un esfuerzo por venir a mi lado.

Pronto, demasiado pronto, comenzaste a hacerme algunas fotos.. Yo, como siempre, me sentía perdida y ajena a esa seguridad que siempre vendo. Cuando me enfocas con tu cámara pierdo la confianza en mi misma y siento el deseo de esconderme, de mirar hacia otro lado porque la naturalidad me abandona, y eso se refleja en el papel. Tal vez sea porque desearía estar siempre preciosa para ti. Quizá por eso el momento en el que eres tú quien me hace la foto se vuelve eterno..

Al llegar la noche pudimos hablar durante un rato. Yo hace ya tiempo que me prometí a mi misma ser todo lo honesta y sincera que pudiera contigo.

Al mismo tiempo, aunque sin querer, te puse a prueba, diciéndote que deseaba pasar todo el tiempo que pudiera contigo durante el viaje, ya que podía ver al resto de mis amigos con frecuencia, pero tú estás tan lejos.. Me respondiste con una mirada comprensiva, asintiendo con la cabeza, aunque sin abrir la boca. Tuviste tiempo de demostrarme cual era tu respuesta durante los siguientes días.

Te dije cuanto te había echado de menos, y lo duro que había sido para mi éste periodo. Quitándole importancia, dije también que pensaba que para ti no habría sido lo mismo, que habías conocido a gente nueva, que ahora tenías un grupo de amigos y que, gracias a ello, no me habrías echado de menos. Te dije algunas frases tan estúpidas..! Obviamente no esperaba que me dieras la razón. Esperaba escuchar lo que escuché.

Tu rostro se volvió serio, con un cierto aire de gravedad, mientras me decías casi con enfado que estaba equivocada, y que el hecho de haber conocido a otras personas no te había ayudado a olvidarme, que siempre había estado presente, a tu lado. Habría podido jurar en aquel instante que tus ojos estaban húmedos, y que tuviste que hacer un esfuerzo para no llorar..

La verdad es que en aquel momento estuviste a la altura. Sentí, como he sentido en muchos otros momentos en aquel viaje, lo mucho que te importo. Sentí que me quieres, y pensé que no sabes, o mejor dicho, no quieres, ponerle etiqueta a ese sentimiento.

Esa noche nos despedimos con una sonrisa. Tocaba dormir en grupo y como tú te habías incorporado a última hora, ibas a otra habitación.

El rato antes de ir a dormir, con el resto, fue divertido, genial. Esa noche me dormí rápida y plácidamente, como un bebé.

6 comentarios:

Serena dijo...

Buaggg (intento de exhalación). Jolines... me tienes completamente engachada con tu blog y tu forma de escribir, haciendo de tu interesante historia algo realmente especial. Porque siempre he creído que en realidad lo que hace diferentes las historias es la forma en que se cuentan.

Con sinceridad, no he leído el blog completo, pero estoy en camino. Y desde el día en que lo encontré, entro un par de veces para ver qué más nos cuentas.

Me has hecho reír, cuando lo necesitaba con urgencia. Me has emocionado, para bien. Y, lo dicho, me has enganchado hasta tal punto que quería decírtelo.

Por cierto, hola y muchas gracias.

Anónimo dijo...

mAlicia (a mi también me has enganchado) es una delicia leer como te fueron los primeros momentos, que suelen ser tan así, tan torpes, tan de tanteo.
Y una delicia ver que las cosas fueron pasando como cualquiera hubiera querido que pasaran (o al menos como yo hubiera querido si hubiera sido yo).
Y como ver, que después de todo, vuestro querer, vuestro amor, amistad (qué difícil poner los límites) siguen en pie.
Espero, contento por ti, el resto de la historia, porque seguiré viniendo.
Un abrazo, Jose

Anónimo dijo...

An, que a mi también me pasa lo mismo con las fotos. uf.
Jose

Paula (Bera) dijo...

Qué dulce!!!
Lo probaste y se la bancó como un duque, salió airoso!!!
Espero a ver qué pasó luego...
Besos!!!!

Mary dijo...

Hola guapina, qué complicado.... pero bueno, hay que fiarse de los sentidos. Los sentimientos no son blanco o negro, y está claro que este chico siente las cosas de modo particular pero intenso.
Estoy deseando saber más.

Qué bien que estemos vivos.
un besito

mAlicia dijo...

Muchas gracias, Serena!

Bienvenida! Lástima que no pueda devolverte la visita asomándome por tu blog.. Muchas gracias por tus palabras, eres un encanto!

Me alegro de que te guste pasar por aquí de vez en cuando. :-)

Jose, ¿qué puedo decirte? Lo mismo que a Paula y a Mary, no sé como no he tenido la suerte de conoceros antes a los tres, sois estupendos!!!!

Efectivamente, que razón tienes, qué difícil resulta describir lo que tenemos él y yo. Es realmente extraño y complicado, tal vez demasiado.. Pero por fin creo que encontré la forma de mantenerlo vivo sin que me haga daño, esperemos que siga así.

Paula, Mary, sois un par de amores las dos. Gracias por vuestro ánimo, os iré contando el resto del viaje, aunque no esperéis demasiado, eh? ;-)

De todas formas, para mi fue mucho (teniendo en cuenta que no esperaba nada), os lo puedo asegurar.

Dadme tiempo para que me pase por vuestros blogs, últimamente me falta el tiempo hasta para respirar, y no me gusta leeros con prisa a ninguna de las dos.

Un besazooooooo!!!!!!!!!!!