lunes, 18 de mayo de 2009

Mio caro diario

Bueno, vamos allá...

Mio caro diario, questa settimana ho fatto diverse schiochezze...
Querido diario, ésta semana he hecho diversas tonterías...

Hace unos 11 o 12 días, hablando con Mattia, le saqué el tema del último día en Amsterdam, cuando le estuve acariciando durante horas (si, he dicho estuve, para los nuevos, porque él se pasó el rato apretando labios, en un esfuerzo "hulkórico" –viene de Hulk, el tío ese verde que engorda de golpe pero que nunca revienta los gallumbos- por controlarse). En aquel momento me dio a entender que:

a) Le había gustado que le metiera mano (que no había sido un sacrificio para él por nuestra amistad, amoss)
b) Que "tal vez él debía haberme parado antes" (de comerle la oreja durante un rato, imagino que se refería a eso). Aún sigo preguntándome qué quiso decir con eso. ¿Antes de que le provocara un tremendo dolor de testículos?
c) Si quería que habláramos tenía que esperar casi un mes, hasta que viniera a verme a mi ciudad el mes que viene.

Así que no me respondió. Yo, al principio, me quedé tan pancha. Total, 8 años esperando, que son 4 semanillas pa´mi? Ná de na´!
Pues ahí me equivoqué, so lista!. Porque decidí (brillante idea la mía) dejar pasar unos días para ver como respondía él. De hecho, incluso dejé de conectarme a gtalk para que no me viese asomar en todo el día. A ver si así le hacíamos salir de la cueva! Y pasó el lunes, y el martes... Y el cabreo comenzó a aflorar. Ni un puto mensaje para contarme todo lo que había hecho con sus compis (a los que estoy acabando por odiar, de verdad. Sobre todo a la panda de tías que le revolotea cerca con las mismas aviesas intenciones que yo, estoy segura!), ni una puta línea para preguntarme si estaba bien. Y ahí decidí que me podían venir bien, de paso, unos diítas para desintoxicarme. Todo de un tiro.

Fueron pasando el miércoles, el jueves...Y el viernes. Hasta que, a las 6 de la tarde del viernes, cuando menos lo esperaba, comenzó a sonar el teléfono. Por supuesto, era él.Pero en aquel momento estaba cabreada y no me apetecía hablar, así que lo dejé sonar durante un rato larguísimo y no respondí. Ni la primera, ni la segunda vez.

Media hora después, sintiéndome culpable, le di un toque. Pero no me respondió. Tampoco al que le di por la noche. Como soy tonta del bote, le mandé un mensaje el sábado diciéndole que no había escuchado el móvil (si, mentira cochina, lo sé.. Pero él no!), y que si le apetecía, podíamos conectarnos el domingo por la noche.
No contestó ni apareció el domingo por el chat. Y así llegamos a esta mañana. Mi férrea (o más bien, patética voluntad) ya andaba por los suelos, y después de que volvierais a recordarme la importancia de ser sincera, decidí hablar con él, explicarle porqué había desaparecido durante éstos días y preguntarle el porqué de su silencio. Llegados a éste punto, como en la historia esa cachonda que refleja la misma historia versión tía-tío, yo ya me estaba preguntando:

Ufff...¿Se habrá enfadado por que no le respondí? ¿Qué le pasa? ¿Estará dolido por mi escapada?...


Pues nada, allá voy yo, medio dolida, medio triste y medio cabreada. Me conecto con él para hablar hace un rato y le suelto todo el rollo del fin de semana (que si no pude, que si tal..) y como no me responde, le digo: vale, ¿parece que no quieres hablar conmigo,no?. Y le cuento que he estado toda la semana alejada para darle espacio, para darnos espacio. Y después de una parrafada de 5 líneas, cuando estoy a punto de mandarle a la mierda pensado que está cabreado y no quiere hablar (muy de su estilo, por otra parte), sale:

-"Perdona, establa hablando con un colega".

¿Quéeeee? Y yo aquí hablando conmigo misma?????

-"No, perdona tú, y no podías haberme avisado de que te ibas un momento?

En fin, pasado éste momento lapsus me relajo un poco. Entonces es cuando él me dice:

-"Te llamé el viernes porque hacía unos días que no hablábamos y me apetecía sentirte. El mismo viernes, más tarde, supe que mi padre había muerto y he estado pensando mucho."

Madre mia, donde hay una piedra pa´esconderme, por diossss!!!!!! No, una piedra, no! Una avalancha que me sepulte, por lo menos, y que deje solo un pie a la vistaaaa!!!! Y yo aquí con mis gilipolleces...!!

-"En cualquier caso estoy bien, nunca ha sido una verdadera relación. le he visto poquísimas veces, durante estos últimos años nunca. De todas formas no me apetecía hablar sobre ello. Y si hubiéramos hablado no me apetecía no poder decírtelo".

Bueno, ¿alguien puede entender un poco mejor el dolor que éste chico arrastra consigo, y la cara de subnormal que se me ha quedado al sentir que su padre había muerto?

¿Qué otra cosa podía hacer yo si no enviarle un abrazo enorme, por cada uno de los que le faltó en casa cuando era un niño? Uffff.... Tiene una historia personal dura, muy triste. Y su madre más que de ayuda resulta una losa de 500 kilos, la verdad.
Yo, en el fondo, siempre tuve la esperanza de que volviera a ver a su padre, y de que éste fuera capaz de darle el abrazo que nunca le ofreció. ¿Qué durísimo, no? Y esa aparente normalidad, esa protección para poder decirse a si mismo que no hay nada por lo que poder sufrir... Qué duro que levantes el teléfono para oír que tu padre, al que no veías desde niño, y que estaba enfermo, ha muerto. Qué duro sentir que no quiso verte, hablarte, decirte cuanto te quería antes de morir... Que nunca se interesó por ti o por tus hermanos... A mi me duele demasiado pensarlo, me duele por él.

Jóder, ¿cómo va bajar esa barrera protectora que tiene, si es lo único que le mantiene a salvo del dolor?

Ahora no sé como abordarlo con él, si permanecer en silencio, atenta a que desee hablar (cosa que posiblemente no haga en mucho tiempo), o ayudarle a hacerlo. ¿Cómo saber lo que ese corazón tan dañado y tan frágil necesita? ¿Como hablar con alguien de algo que no desea, que no puede, afrontar? Y lo peor de todo: ¿Como abrazar a alguien que se encuentra a 2000 kilómetros de ti?

¿Y ahora voy yo y termino de decirle todo lo que siento por él, como tenía previsto hacer hoy?


29 comentarios:

Serena dijo...

"Carácter"

mAlicia dijo...

Quizá tengas razón, debería volver a verla.

Un abrazo, guapa!

Serena dijo...

¿Y sabes qué? Dudo mucho que estuviera hablando con ningún colega...

Intentará perdonarte, porque te adora, sin lugar a dudas. Y habrá llegado a la conclusión de que mejor no hablar contigo, pero ¿a quién buscó cuando lo supo? ¿Cuál fue su primer impulso?

Tú no te castigues por cómo has actuado. Siempre podría haber insistido o haberte escrito un mensaje. Pero quizás ese momento de debilidad en que te buscó, en que te necesitó, y no te encontró desapareció cubierto por un "si hago como si no existiera, no me dolerá y podré controlar mis sentimientos y mis actos".

Una lástima que no estés allí... porque podrías llevarlo al límite y hacerlo reaccionar. Este tipo de personas tan "dueñas de sí mismas", me incluyo a ratos, puede tener reacciones bastante impredecibles una vez se ha cruzado un límite, aunque a priori cuesta sobrepasar.

Joder, lee una un libro y luego se permite dar clases de natación a los peces...

Bueno, que fijo que no va a querer hablar de ello hasta que crea que lo tiene todo bien atadito no sea que se le desmande alguna emoción. Pero no es tu culpa que lleve armadura de titanio... dile que lo que mismo que no deja salir ni entrar cosas feas y dañinas, tampoco permite el paso a las cosas más bonitas de la vida.

Ése es uno de los razonamientos que a mí más me pesa, pero supongo que le pasará lo que a mí, en muchas ocasiones, que no lo podemos evitar, porque cuando duele, duele tanto...

Y ahora que ya no pega tanto el sol, me marcho a ver qué han hecho los que sí trabajan durante el día.

Otro abrazo para ti y... ánimo, lo que necesites, aunque sea una canción.

Anónimo dijo...

Me he reído con tu aportación al diccionario. Y después he mantenido la sonrisa porque (una vez más) encontré parecido en tus cosas y las mías. Esa supertécnica del aparente olvido. Esa maravillosa técnica tantas veces practicada por éste que te escribe con idéntico y penoso resultado. La de veces que he decidido callar, mAli, pensando que rompería así su silencio y la de veces, mAli, que he terminado siendo nuevamente yo el que lo rompía, haciéndome sentir una y otra vez un poco tonto. Tonto por hacerlo y tonto por no enterarme de que uno poco pesa ya en su memoria.
Pero un par de veces ha ocurrido algo en su entorno, algo de males, algo serio, que me ha hecho dejar de lado todas estas cosas que a diario me entristecen. Y entonces lo único que he hecho es lo que hubiera hecho con mi hermano, o con mi mejor amigo, con ella. Ofrecerme, interesarme, escuchar, hacerle saber que estoy ahí para lo que quiera, hasta para no estar si es preciso. Le he preparado un cafelito especial para ella, la he dejado trabajar. Y he tratado de estar un poco más pendiente de ella sin que se notara demasiado. Y en momentos así me da igual que me quiera o no me quiera, que yo le guste o que no, que me tenga en su memoria o que ni se acuerde de mi nombre, porque en esos momentos le haga falta o no, lo sepa o no, yo estoy ahí.
Comparto la opinión de Serena en cuanto a que fue a ti a quién buscó, que eso indica mucho. Y desde luego, no eres adivina, que uno actúa según la situación que conoce, no según la que no conoce. No pensará él que tú tenías que saberlo.
Así que piensa que seguramente y aunque no lo reconozca necesita sentir a la gente que quiere a su lado. En los momentos posteriores a la muerte de mi madre, cuando el dolor que sentía era tan profundo que casi no quería salir de él, cualquier abrazo de un amigo, cualquier palabra de un conocido o de gente que incluso no conocía fue, recuerdo, para mi un salvavidas donde agarrarme. Lo agradecí y lo agradezco aún.
Aunque supongo que no todo el mundo necesita las mismas cosas...

Animo, siento que haya ocurrido algo así. Besos. Volveré a pasar.
Jose

mAlicia dijo...

Buenos días, Serena!

No sabes como me ha gustado oírte decir que, sin lugar a dudas “me adora”. Creo que es así, pero volvemos a lo de siempre, porque no puedo evitar pensar que eso no quiere decir nada más.
Chicos, siento desilusionaros, tal vez leísteis el post muy rápidamente y no visteis que Mattia me dijo (al menos fue lo que me dijo, si) que me había llamado antes de saber que su padre había muerto (¿casualidad?). Así que, teóricamente, no fui yo la primera persona a la que habría recurrido.

Y si, tienes razón, no sabes las ganas que tengo de abrazarle, cuanto me gustaría estar allí con él para, como tú dices, intentar derribar sus defensas. Pero para cuando venga, dentro de dos semanas, ya habrá vuelto a reconducirlo todo. Yo, por el momento, fuera o no de llamadas y de tonterías, me pregunto si le he decepcionado de algún modo, por el hecho de no haber estado cerca cuando me ha necesitado. Y no me refiero al fin de semana, si no a los días previos, en el sentido de que, al saber lo que había sucedido el viernes sintiera que mi ausencia pesaba aún más de lo que pesaba. Tanto su padre, como yo le hemos fallado. Él porque nunca le ha querido y yo porque, aunque le quiero demasiado, le he demostrado que también soy capaz de irme. Y a pesar de ello, me quiere...

Y por cierto, Serena, te agradezco mucho que compartas conmigo tus sentimientos, porque eso me ayuda a entenderle. Somos parecidos en muchas cosas, pero tan distintos a a la hora de vivir y expresar las emociones que me resulta a veces muy complicado comprenderle... Lo que tú me has dicho que le diga ya se lo he comentado alguna vez, pero volveré a hacerlo.

Espero que hoy empieces con muy buen pie el día, guapa! Sin sinopsis coñazos y autores pelmas y demás fauna y flora...

P.d. Vales mucho más de lo que tú te crees, créeme. La honestidad y la capacidad de escuchar son virtudes que se prodigan poco en éstos tiempos. Y tu vas sobrada de las dos cosas!

:-)

mAlicia dijo...

Pues si, Jose. La verdad es que lo que realmente me viene a la cabeza al recordar su cara en aquel momento, o en otros (como cuando le dije que estaba loca por él el año pasado, con el esfuerzo hercúleo que hizo para controlar una enorme sonrisa de felicididad) es la cara de el Increíble Hulk (lástima que Mattia tampoco sea capaz de reventar los gallumbos, como el otro! Jajaja! Tanta contención no es buena, que luego duele lo que duele, no? )

En fin, creo que tú y yo somos dos cabezotas (porqué no decir “obtusos”) de los buenos. Quizá pasamos demasiado tiempo soñando, en las nubes... Por un lado el escucharte me hace sentir comprendida y cercana a ti (a fin de cuentas, hemos hecho las mismas tonterías por amor, no?), por otro me hace sentir triste. Por no poder ayudarme y por no poder ayudarte.
Espero que los dos seamos capaces de ir cambiando de chip poco a poco.
Mientras tanto nos apoyaremos un poco, no?
;-)
Gracias también a ti por tus consejos, por contarme de ti. Esas cosas me ayudan, que lo sepáis. Yo, como bien has dicho tú, estaré pendiente de él éstos días en la distancia, haciendo pequeñas cosas que sé que le gustarán, aunque no hablemos sobre el tema.
Lo que cuentas sobre ella, sobre el hecho de apoyarla en los momentos difíciles a pesar de todo lo sucedido también dice mucho sobre ti, Jose (todo bueno!).

Yo, por el momento me he “pospuesto” a mi misma (hala, otra patá a la gramática española!) y no le he mandado la carta que tenía preparada desde hace una semana. Esperaré un poquito antes de hacerlo, no podía ser tan egoísta...

Un besazo, y mucho ánimo! Estoy segura de que la mañana pasará deprisa!!!!!!!

Anónimo dijo...

Recibo ese beso y esos ánimos como agua de mayo; gracias mAli.
Todo te irá bien, ya verás.

Serena dijo...

Buenos días a vosotros también:

Puff… cuando pasó lo de mi abuelo, mi eterno cómplice, yo no se lo dije a nadie, a nadie… Lo supimos muy temprano un domingo y yo esperé hasta por la noche para contárselo a una persona a la que había visto dos veces en mi vida. Ahora esa persona es mi mejor amiga. Ahora la persona que pasó todo ese día pegada a mí, cuidándome como si yo fuera una niña pequeña perdida, se está yendo también y aún, casi tres años después, sigo sin comprender todo esto…

¿Y sabes qué, Jose? Al principio quería que mi familia, todos, me abrazasen y poderlos abrazar durante horas. Pero luego... a los pocos días, no soportaba estar con ninguno de ellos, no quería verlos tristes ni llorando, porque eso me partía más el alma ya rota. Llegó un punto en que me enfadaba si mi madre hablaba de él y se emocionaba. ¿Por qué? Porque el esfuerzo que yo estaba haciendo para controlar mis lágrimas, para no tirarme al suelo y patalear era tan grande que me parecía egoísta. Yo me contenía por todos ellos, intentaba ser fuerte por ellos y su respuesta era apoyarse más en mí. Lo dije aquí una vez, creo, eso de que no se te mueva ni un pelo, aunque te estén contando una cosa que por dentro te esté destrozando, es algo que parece dar a los demás impulso para contarte lo que sea como si fueras indestructible. Y eso es mentira...

La única persona que me parecía con todo el "derecho" del mundo a llorar y derrumbarse delante de nosotros era mi abuela. Y ella aguantó a su manera, hasta que todo se le vino abajo en cuestión de meses...

En fin, mAlice, que sepas que fue a los cuatro días, cuando mis amigos me preguntaron qué tal, de nuevo se acercaba el fin de semana, cuando dije que me sentía mal por ese motivo. Pero no antes.

No sé... esos momentos en que se es tan vulnerable, en que te sientes tan perdido, al final tu corazón agradece tanto a quienes estuvieron ahí contigo... aunque no se lo digas con palabras.

No te atormentes y cuídalo, más allá de amores y deseos, sigue siendo tu amigo.

Un abrazo gigante para los dos.

PD. No sé ni lo que acabo de escribir, porque ha ido todo en chorro... pero espero hacer llegar lo que pretendía.

Toni dijo...

Vaya, estoy mas perdido que una hormiga en medio del océano, yo pensando en comerme una sandía, que ricas deben estar ahora que empieza el calorcito…….. Bueno mi opinión o consejo, como siempre para algunos la vida es mas dura que para otros y como siempre las situaciones de un pasado aunque se lleguen a superar seguirán vigentes, para ser traumatizante o para superar situaciones, dependerá de la persona pero depende de la persona superarlas, esta claro que la ayuda siempre viene bien, pero sino hay ese interés del propio o propia interesado por superarlo cualquier ayuda externa será en vano. El tema de la muerte en su momento decidí ser pragmático, creo que desde bastante joven, el cuerpo se lo come los gusanos y el alma o se desvanece, se va hacia donde se tiene que ir o nunca ha existido, cualquiera de esas opciones me vale, no me pongo a pensar cual es la correcta. Pero queda tu vida y tu relación con los vivos, por supuesto que perder a u padre a de ser duro, independientemente de la relación que hayas tenido con el, pero eso algo entre él y su padre, no debes mezclarlo a la relación que tenga contigo, además porque contigo viene desde atrás. Sabiendo como tú sabes como es él, ¿es realmente lo que tu quieres?, no le culpes a él, porque tu misma andas excusando su comportamiento, que si tuvo una pasado complicado, etc. ¿Todavía él no sabe lo que tú sientes por él?, ¿Lo sabes tú?, que se supone que sientes, ¿amor?, ¿lástima?, ¿cariño?, todo eso junto y veces otras cosas. Desde mi punto de vista tú debes actuar basándote en las circunstancias de tu vida y no basarte en las de él, porque creo que él lo hará basándose en las suyas. Así que mi consejo es……que te compres una sandía bien grande, jugosa y que te la comas con un buen amigo que sepa apreciar el placer de compartir algo mas que palabras.



Un beso enorme wapaaaaaaaa.

mAlicia dijo...

Hola, Serena, Toni!!

Ando con la responsable de equipo cerca, así que no puedo responder por ahora... Además, os merecéis un buen ratito de atención por mi parte, y no una respuesta rápida.

Os respondo en cuanto pueda!

Un abrazo!!!!!!

mAlicia dijo...

Qué duro eso que cuentas, Serena.

Has asumido el papel de mujer fuerte, y eso a veces supone esconder las propias emociones y fingir que se es alguien que no se es en realidad. Te entiendo bien, porque, habitualmente, yo mantengo ese papel. Por aquí dejo ver mis flaquezas, mis puntos débiles, pero con frecuencia, la gente a mi alrededor piensa que soy alguien que no va a derrumbarse. Si los demás se vienen abajo o tienen miedo, alguien tendrá que tirar del carro, no?
A mi me ha valido, sobre todo en el trabajo, para granjearme la fama de independiente y de tía “particular” (siempre me acuerdo de mi jefe, que me llama, cariñosamente (a su manera, claro) “la rara”. Porque no cumplo sus expectativas como mujer, porque soy reservada, poco convencional para muchas cosas y, aparentemente, poco sentimental. Pero en el fondo soy como tú, querida Serena. Cuando estoy sola, o cuando me siento rodeada por la gente que quiero me muestro como una mujer normal y corriente –aunque con un revestimiento de titanio, porque la vida me ha hecho buscarlo-. Incluso a veces lloro con chorradas (dejé de ver el telediario hace años porque siempre había alguna noticia que me hacía emocionar y eso no me gustaba) (De hecho, cada vez que veo el último anuncio de coca cola –el del abuela y la niña recién nacida- soltaba un lagrimón!). Pero eso no lo ve demasiada gente a mi alrededor, no dejo que lo vean.
En fin, suelto todo esto por hacerte entender que te comprendo bien, que comprendo el rol de chica dura que has elegido, pero también intuyo que eres una persona muy sensible y con buen corazón. ¿Hay que aprender a protegerse de lo que nos hace daño, no? Si no, ¿porqué crees que me gusta tanto que me visites?

Me apena de verdad saber la situación por la que estás pasando. Y en ese sentido, debo reconocer que soy afortunada, porque el duelo por la pérdida de un ser querido muy cercano es algo que se ha ido retrasando en mi vida. Pero no anda lejos. Soy la más pequeña dentro de mi familia (tanto materna como paterna), así que soy consciente de que, en poco tiempo, iré viendo marcharse a la gente que quiero. Empezando por mis padres, por los que siento tantas cosas contradictorias, pero a los que no deseo perder. En fin, éste es otro de esos temas que soy incapaz de abordar sin emocionarme, y de hecho, hasta hace poco, era incapaz de plantearme la ausencia de alguien cercano sin romper a llorar.
Hace unos meses llegué a temer por la vida de unos de mis hermanos, y aquello me provocó un sufrimiento atroz. Aún hoy, trato de evitar pensar en el futuro (tiene muchos problemas de salud), y en los años que queden por contar, esperando que sean muchos…

Así que puedo llegar a entender en parte lo que estás sintiendo. Vivimos en una sociedad que no nos enseña a afrontar la muerte, protegemos a los niños de ella y vivimos mirando hacia otro lado, porque resulta tan duro encararla…

Te recomiendo que veas un cortometraje que se llama “Hakim” (Ismail Sahin, Alemania). Me gustó porque trata de una forma muy sencilla el tema de la despedida, usando un sencilla y bonita metáfora sobre la muerte. He visto otros muchos, pero son duros y no es el momento para verlos.

Así que yo creo que eres una chica valiente, por afrontar lo que estás afrontando en tu vida con esas ganas que tienes de salir adelante, y por haber sido capaz de sacarlo fuera aquí, y compartirlo. De verdad, ha sido muy valiente de tu parte. Y sé bien que, hasta que arrancas, al principio cuesta trabajo dar forma a las palabras y dejarlas ir a través del teclado. Pero el dolor debe liberarse; todo lo que guardamos dentro nos hace daño, tenemos derecho a sentirnos enfadados, y dolidos, y tristes, y tenemos derecho a mirar a los otros, cuando nos preguntan como estamos, y responder con auténtica y absoluta sinceridad.
Sé que es cuestión de tiempo, porque también yo soy una persona de “tiempos”. Por eso voy a respetar el silencio de Mattia, haciéndole saber que estoy cerca, para cuando me necesite.

Hoy es él quién ha decidido no conectarse ni responderme, pero entiendo que es lo que necesita.

Solo me duele pensar que pueda haberle decepcionado, y eso no tengo forma de saberlo, porque ayer le dije tantas estupideces antes de saber lo que había pasado…

P.d. Me ha gustado leer lo que has escrito, ha salido directamente desde el corazón.

Un besazo!!!!

mAlicia dijo...

Hola, Toni!

Jajajaja! Te tenemos la cabeza hecha un lío con éstos comentarios tan hipermegalargos y tremendos, eh?

Tienes razón, la vida resulta más o menos dura, entre otras cosas, en función de la forma en la que cada uno afronta los acontecimientos negativos, y en función de los recursos de los que se dispone. A eso, los psicólogos (que somos expertos en poner nombres a cosas de “perogrullo” que todo el mundo sabe) lo hemos llamado “Resiliencia” (léase definición de andar por casa: “capacidad para superar situaciones adversas y salir adelante”). Y como tú bien dices, cuando algo malo nos sucede debemos ser capaces de pedir ayuda y de dejarnos ayudar, porque nadie sale de una situación si no desea salir, verdad?

Por desgracia, soy consciente de lo que nos marca la relación (o la ausencia de relación con nuestros padres y con las personas que nos rodean).
Cuando somos niños establecemos “modelos”, formas concretas de vincularnos a las personas, modelos que aprendemos de lo que nos enseñan nuestros padres (y eso se llama "apego").

Si aprendemos que el padre o la madre nos abandona, o nos maltrata, o nos ignora, ese aprendizaje perdurará durante el resto de nuestra vida. Y si no tenemos la suerte de encontrar a gente por el camino que nos ayude a recuperar la confianza perdida, nunca seremos capaces de sentir en igualdad de condiciones por otra persona.

Ese miedo al abandono, la ausencia de amor y de entrega que ha visto a su alrededor, el trauma afectivo de la madre y otras mil historias han condicionado a Mattia y le han hecho sentir un temor brutal a ser herido, a ser abandonado. Y es un temor que él no desea reconocer, pero que yo veo con suma claridad cuando le miro.

En una ocasión me dijeron que yo era una persona muy intuitiva, pero a un nivel distinto de otras personas, porque suelo ver lo que hay en el fondo, muy en el fondo. Soy capaz de mirar hacia atrás y comprender de donde vienen muchas cosas. Y sin embargo, soy tan poco intuitiva para el presente…

Pero tienes razón, no debo culparle a él. Sigo intentando aclarar lo que siento, aunque sí tengo claro que es algo fuerte, muy fuerte aún. No lo sé, Toni, tengo tanto miedo de que me vuelva a romper en mil pedazos! Y es lo que va a hacer de nuevo. Nunca pensé que se podía sufrir tanto hasta que me alejé de él.

Creo que eso quiere decir mucho, pero necesito protegerme… Duele tanto esto de querer sin condiciones, sin esperar nada a cambio! Jóder…

Por mi parte, ya os comenté que estoy preparada para ser todo lo sincera que pueda. Y vosotros preparáos para consolarme, que conste que os he avisado!

Y paro ya de contar cuentos, que me pongo mu´pesá.

Por cierto, Toni, a que no adivinas lo que he comido hoy de postre? Siiiiii! Sandíaaa!!!!!

¡Qué buena estaba, por diossss! Tienes toda la razón del mundo. A ti te sobra la practicidad y el sentido común que a mi me falta! Me das un poquito del tuyo?

Intentaré comerme el próximo pedazo de sandía con alguien que, como tú dices, aprecie algo más que mis palabras. Qué buen final para tu respuesta… Tienes mucha, mucha, razón.

Gracias!!!!!

Un besazo!!

mAlicia dijo...

Hola.. Soy yo otra vez. Estaba escuchando una canción de Maná y me acordé de ti, Jose. Creo que nunca volveré a escucharla de la misma forma.

También pensé en mi, aunque en mi caso solo comparto la sensación de tenerle y no tenerle... Por el momento.

Pero todo se andará. Y cuando llegue el día sé que lloraré como una chiquilla.

"Labios compartidos"

http://www.youtube.com/watch?v=OKlw3hy_pLU

Serena dijo...

Hola...

Sí, un arrebato de esos míos, con prisas y sin pensarlo. Porque ahora me leo y pienso: "¿¿amparoooo, qué has soltao ahí??

Y te pregunto, mAlice, ¿yo elegí ese rol? ¿Cuándo? Porque, vamos, ni me enteré. ¿Dónde se puede ir a reclamar?

Yo también soy la hermana pequeña, y puff... mis amigos me han oído hablar de mi hermano y me han preguntado: "¿es mucho más pequeño que tú?" Y creo que con eso te digo todo... o, bueno, no todo.

Ufff, había escrito aquí una parrafada pero después de recapacitar y leer que tienes un lector de "pasados-pa-compoartamientos-actuales", lo he aborrao. Quita, quita...

En fin, que sí, lo estoy pasando mal, lo estamos pasando mal todos, cada uno en su medida. Y una de las peores cosas, cuando sufrí esto por primera vez, fue darme cuenta de que... ¿iba a pederlos a todos, poco a poco?

Pos na...

Un beso

PD. ¿Escuchaste la canción de Jeremías? También me gusta una que dice: "Dormida entre sábanas que ardieron con el frío, de dos cuerpos extraños escondiéndose del olvido". Y el estribillo dice: "Que nos arranque toda esta pena, y nos regale la vida buena".

Anónimo dijo...

Hola, buenas noches. Siento de verdad, Serena, que estés pasando por esa situación. Uno querría que nunca llegaran momentos de ésos, que nos hacen perder a personas tan cercanas. Y sin embargo llegan, aunque uno no quiera. A veces el comportamiento ante estas circunstancias es diferente al que se le supone a uno. El que aparentemente es débil o sensible aparece como duro, como que lo aguanta bien y al que se le suponía entereza no la encuentra y se derrumba. No creo que sean roles que uno asume porque quiere. En unas ocasiones uno sirve de apoyo a los demás y en otras es uno el que necesita apoyarse en otros, aunque sea de distinta manera. Después de todo el dolor que se sufre ¿no es el mismo? Lo importante es sentirlo, asumirlo y curarlo poco a poco, con mucho tiempo, con todo el tiempo.
mAlicia, no creo en absoluto que hayas decepcionado a Mattia, sobre todo si sabe que te estás preocupando por él. Estate tranquila.
Y gracias por la canción. Las cosas para mi están claras. Debería ser fácil acabar con esta historia... A ver si dejo ya de quejarme.

Besos. A las dos.
Jose

mAlicia dijo...

s¿Las dos hermanas pequeñas, eh? ¿A ti no te dicen que somos las mimadas de la casa? J
En fin, dices que has tenido un arrebato. ¿Pues sabes lo que te digo, linda? ¿ ¡Que vivan los arrebatoooos!!! Ya le pudieran dar unos cuantos de esos a Mattia, la verdad, a ver si aprende de ti!
Con lo de elegir el rol no me refiero a hacerlo de forma consciente (en plan: amos a ver, yo voy a elegir “ser chica dura!”), ni mucho menos. Es algo que vamos adoptando con cada pequeña decisión que tomanos, cuando decidimos ser fuertes para que los demás puedan apoyarse en nosotros, cuando decidimos escuchar a pesar de que lo que nos apetece es estar solos, cuando ofrecemos un abrazo cuando somos nosotros precisamente los que lo necesitamos... Otros optan por dejarse cuidar, por llorar, por mostrarse vulnerables. Nosotras hemos elegido mostrarnos fuertes y tomar las riendas de nuestra vida.
En fin, tú escribe las parrafadas que quieras, porque a mi me encanta leerte, me encanta leeros. De verdad, no podéis imaginar el apoyo que encuentro en vosotros, mis desconocidos-conocidos (siempre he pensado que hay personas que están toda una vida a tu lado y no te marcan, y personas que te marcan durante instantes fugaces..) Yo a vosotros os siento muy cercanos.
Esa misma conclusión a la que tu has llegado también me hace sufrir a mi, así que intento no pensarlo demasiado, vivir al día e imaginarme que siempre estará ahí. A veces resulta tan fácil engañarse a uno mismo...
De verdad, te aconsejo que leas el libro de Elisabeth Kübler que te aconsejé. En él habla también del duelo anticipatorio, entre otras cosas, que es como se llama lo que tú estás viviendo ahora. Eso si, prepárate para llorar porque el libro despierta muchas, muchísimas emociones. Para que te hagas una idea, se escribió justo antes de que ella muriera, hecho del que era plenamente consciente.
No he podido escuchar la canción de Jeremías porque no la encuento en Youtube. Cuando llegue a casa la busco en la mula y te cuento, vale, guapa?

Por cierto, perdona que no te haya respondido antes, anoche no andaba muy animada.

Un besazo de buenos díaaaaaaassss!

Serena dijo...

"...tenía la cabeza gacha en una actitud que le daban ganas de acercarse, levantarle la cara y decirle: `Mírame, que estoy aquí'.
- ¿De verdad te gusta? -insistió V.
- Sí -confirmó A.
La otra se encogió de hombros.
- Pues a por él."

Qué fuerte... venía en el metro riéndome, pero luego me entró un cabreo...

Muchas gracias, Jose. Aquí me tienen de okupa...

Besos para todos

PD. mAlice, ¿te gusta mucho vivir bajo Peligros?

mAlicia dijo...

Buenos días, Jose. En efecto, no son roles que elegimos porque deseamos, si no porque la vida nos conduce a ello. Y a veces es cierto que nos comportamos de forma diferente a como se espera de nosotros, o a como nosotros mismos lo esperaríamos, pero eso nunca se sabe hasta que lo que tiene que suceder sucede.

En fin, no quiero ponerme profunda, que es muy temprano todavía y hoy el papel de fuerte me lo dejé en casa. Ando un poco estropea´...

Uffff...! Con lo complicado que es éste chico no sé que decirte, Jose. Fui un poco dura con él, y el momento no era el más idóneo, desde luego.

Y por otra parte estoy en un momento “celos y frustración” tremendo, porque no puedo dejar de imaginarme en si alguna de las chicas que conoce estará consolándolo y dándole la atención y los abrazos que necesita en éste momento.. Y por otra parte, está claro que no desea hablar conmigo ahora mismo. Le he enviado un par de correos llenos de ternura y no me ha contestado aún. Y como duele eso, aunque sepa que se encuentra mal y que yo soy una egoísta...!

Jose, ¿somos de verdad unos egoístas por quererlo todo, o siemplemente uno tontos soñadores con la cabeza bien dura?

Y no me agradezcas la canción, no era la mejor que podía hacerte escuchar, lo sé. Pero me recordó a nuestras historias, no pude evitarlo.

Lo de dejar de quejarse lo he dicho yo tantas veces!! Pues si, a ver si lo conseguimos, no? Algún día dejaremos de ser masoquistas, digo yo!

Un besote de buenos días también pa´ti, apañaísimo!!!

mAlicia dijo...

Vamos por partes...

¿El fragmento a qué pertenece?

¿Y lo de las risas y el posterior cabreo en el metro? Ummm...

¿Y lo de okupa?

¿Y lo de Peligros (con mayúscula) es literal? Jejeje... Mira que, como sitio, no es muy conocido..

¿O te referías al hecho de vivir una vida llena de emociones y "peligros"? jeje... Por ahora no me he decidido por hacer caída libre, me quedo con el submarinismo como deporte de riesgo!

Cuantas preguntas, por diosss!!

Un besito!!

P.d. Hoy me he tomado otro café y parece que me he tomado un speed. Pero después de no dormir en casi toda la noche que podía hacer?

P.d. II. Hoy necesito gritar y no puedo. ¿Os importa que lo haga por aquí?

Anónimo dijo...

GRITA!!!!

Anónimo dijo...

Supongo que un poco egoístas sí que somos, pero en realidad hasta el último y mínimo acto de altruismo podría considerarse egoísta. Soñadores, posiblemente... siempre me dijeron que tenía mucha imaginación y muchos pajaritos en la cabeza. Lo que no debiéramos dejar es que estos sentimientos que nos hacen sufrir se hicieran eternos.
Mira lo que cuenta Gala en un soneto:

A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena

Ni concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena

No creo en más infierno que tu ausencia
Paraíso sin ti, yo lo rechazo
Que ningún juez declare mi inocencia,

porque, en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

Masoquista totá. Pues yo empiezo a estar harto de autoflagelarme. Debería hacer que se enfadara conmigo... yoquesé.
Quilla, a este paso voy a cerrar mi blog y pedir asilo político en el tuyo.
Y eso, que grites.
Puedes sentir el abrazo que te mando?
Jose

mAlicia dijo...

¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!

¡¡¡¡¡MALDITA SEA MIL VECES!!!!

¿POR DIOS, NO HAY ALGO A LO QUE PUEDA DARLE UNA PATADA CERCA, O UNA PARED EN LA QUE ESTAMPARME LA CABEZA PARA QUE DEJE DE DOLER?


P.d. Gracias por dejarme gritar...

mAlicia dijo...

Por cierto... Gracias por el poema, Jose, y gracias por el abrazo, muchisimas gracias. Hasta he podido sentirlo de verdad.

Me hace tanta falta un buen abrazo...

Me retiro un momento para buscar algún rinconcito en el que soltar alguna lagrimita a escondidas. Pero no os preocupéis, estoy bien.

Ya sabes, son momentos.

Anónimo dijo...

Puedes oirlo:

http://www.goear.com/listen/d7df5a7/A-trabajos-forzados-me-condenan-Clara-Montes

Serena dijo...

Eh... cómo está el patio.

A ver, el fragmento pertenece a la historia de unos adolescentes (ya voy por cuando tienen 22). Ella esquiaba de niña y a él le robó el alma el río.

Me reía en el metro porque lo empecé anoche, de camino de vuelta y me pareció simpático. Pero me mosqueé porque... ¡me cagüen la puta de oros! ¡Hacerle comerse el caramelo!

Jose, no cierres el tuyo, arráncate y péganos algún poema tuyo made in Tú, anda... Pero... pero... he de decirte que aquí, de acogida, en plan okupa, se está mu bien...

¿Peligros no es conocido? Bueno... sale en el "Oráculo" (Google). Aunque yo no he estado, y creo que tampoco he pasado por allí. Igual en breve me toca hacer una visita por allí cerca, porque no sé qué manía los extranjeros con querer ver siempre los mismos sitios... ¡¡y luego les da un poco el sol y parecen vampiros!!

Bueno, que os animéis. Y que no te sientas culpable, reina mora, que aunque te imaginemos como la pitonisa lola aún no lo eres. Y otra cosa, que no sienta que le tienes lástima. Por dios, cómo odio esa sensación. Ni que note que actúes de forma diferente porque ahora sabes lo que le ha pasado. Eso tampoco mola. Hazle saber que piensas en él todos los días, que te acuerdas, aunque él prefiera ignorarte de momento.

¿Egoístas? Creo que hay un momento en que se deja de ser egoísta, cruzando una línea que lleva más a ser injustos.

Muak!

Serena dijo...

Bueeeenooo...

Os dejo el link a una canción que me encanta... desde siempre. (Ni caso a esa letra)

Por cierto, anoche, cuando empecé a leer, me acordé de "La habitación del polen" (mira que no me gusta ponerle comillas a los títulos, oiga). Es un libro de Zoe Jenny, una autora suiza bastante (joven cuando lo escribió).

Ciao

PD. Espero que no sigas llorando desde entonces, ¿eh?

PD2. ¡¡El link!!

http://www.youtube.com/watch?v=1lqMOXc8nv8&feature=related

Anónimo dijo...

mAli, ¿cómo va eso?
j

mAlicia dijo...

Hola, Jose!

Nada, ya estoy más serena (nunca mejor dicho...!)

He echado un par de lagrimitas comedidas en el baño y hala, a volver al trabajo.

Cuando esperas una respuesta cada hora, cada minuto del día se vuelve eterno, una tortura, verdad?

En fin. Hermoso el soneto, ya he escuchado la canción, no la conocía y me pareció también bonita.

Y si, estoy totalmente de acuerdo contigo, no existe la generosidad absoluta. Me alegro de que alguien más piense igual, porque la gente suele mirarme con cara rara cuando lo digo.

Habrá que seguir trabajando pa´que el tema no se haga eterno, claro...

Jajaja! Muy bueno lo del asilo político! Pero guárdate un poco de tiempo para escribir en tu blog de vez en cuando, aunque yo te acoja con los brazos abiertos en el mío, a los demás también nos gusta leer lo que escribes.

:-)

mAlicia dijo...

Uy! No había reconocido el diálogo, la verdad.

¿Te está gustando entonces la historia? Qué zorra la del caramelo, verdad?

En fin, ya me contarás cuando lo termines. Pero puedes ver nuestra historia reflejada en muchos pequeños momentos.

En fin, me alegro de que os guste asomaros por aquí, ya sabéis que yo, encantada.

Y bueno, puedo decirte que yo jamás he pasado más que de paso por ahí, creo que es un pueblo un poco feo. Mola mucho más lo que pilla cerca... Y por cierto, esa es la tierra de mis amores, no la tierra de mis labores... Jeje!

Ah! Por cierto, tampoco vayáis a imaginarme como la bruja Lola, jooorrr! Solo estaba un poco agobiada, sobre todo porque me sentía culpable, y como Mattia se hacía de rogar, pues nada, a pensare que le había hecho daño (pa´que voy a ser positiva, pa´qué...).

No siento lástima por él, lo que me provoca es dolor al ponerme en su lugar, así que no es un sentimiento que le pueda transmitir, don´t worry.

Estoy mucho más tranquila. Primero un poco porque yo decidí hacer un esfuercillo, y luego porque... Bueno, me respondió.

Este desfase de tiempos entre nosotros me mataaaa!

P.d. Serena, ésta canción me gusta muchísimo desde siempre, y no la tenía. Gracias a ti también!!!

P.d. Estoy bien, chicos, solo fue un rato de bajón detrás de tanta contención de la que siempre hago gala. A mi alrededor nadie se ha dado cuenta, claro... Solo vosotros.