miércoles, 11 de febrero de 2009

El curioso caso de Benjamin Button


El fin de semana quedé con unos amigos para ir al cine. Obviamente, tenía claro lo que íbamos a ver... No podía ser de otra forma, habiendo quedado con un fan de Kate Blanchett y una fan de Brad Pitt!

De todas formas debo reconocer que tampoco tuvieron que llevarme a rastras. Había visto el trailer y pensé que al menos sería uno de esos productos hechos para pasar un rato agradable.

La historia se inicia con una muerte y un nacimiento. Benjamin (Brad Pitt), el protagonista, nace en el seno de una familia acomodada de Nueva Orleans, pero con la peculiaridad de mostrar el aspecto y la salud de un hombre de 80 años. Su madre muere como consecuencia del parto, y el padre, destrozado por la pérdida y asustado por su aspecto monstruoso, decide dejarle abandonado en la escalera de un lugar que resultará ser (cosas de la vida) una residencia de ancianos.

A partir de aquí se inicia la vida de un personaje poco convencional, que irá encontrándose a toda clase de gente especial a lo largo de su trayecto vital inverso. Porque Benjamin, al contrario que el resto de personas, se va haciendo cada vez más y más joven con el paso del tiempo..

Llaman la atención los efectos digitales (el niño-viejo del principio, y el jovencísimo Brad Pitt del último cuarto, como recién salido de “Entrevista con el vampiro”, o la joven Kate Blanchett del inicio, como si acabara de cumplir los 23 años de verdad), aún más sabiendo que se ha sustituido el maquillaje por la creación digital.

El relato recrea la atmósfera de un cuento escrito para nosotros -los adultos-, por lo que ofrece momentos especiales, momentos absurdos y momentos duros y reales como la vida misma, como lo son el nacimiento y la muerte.

Es larga, y ciertamente hay momentos en los que habría deseado que el director imprimiera un poco más de ritmo, o que recortara alguna de las historias o personajes con los que se va cruzando. No obstante, creo que el resultado es bueno.

A pesar de todo, debo reconocer que no estoy siendo excesivamente objetiva. Durante diferentes momentos vi mi propia historia reflejada en las vidas de los dos personajes protagonistas, y eso, personalmente, me hizo entristecerme más de lo que habría debido mientras la veía.

Recuerdo en particular el momento en el que una Joven Daisy (Kate Blanchett), llena de vida, segura de sí misma y con ganas de comerse el mundo intenta seducir a un Benjamin –también joven, pero con el aspecto de un cincuentón- que, aunque muy atraído por ella, se muestra temeroso por no estar a la altura y rechaza su acercamiento directo.

Lloré en silencio durante un rato tras ver esa escena, porque durante un momento -como en otros, a lo largo de la película- me pareció asistir como espectadora a un pasaje de mi propia vida. Jamás habría imaginado que esta historia me llevaría de nuevo hasta ti.

A partir de ese momento, las vidas de ambos personajes se cruzarán y separarán a lo largo de una serie de encuentros y desencuentros, en un ir y venir que te mantiene un poco en vilo durante gran parte de la película… ¿Serán capaces de encontrarse en algún momento de sus vidas en el que puedan mirarse cara a cara y verse totalmente reflejados el uno en el otro, a cada lado del espejo?

En fin, no quiero contar nada más, por si decidís ir a verla.

Aunque no tengo claro si conseguirá –o si realmente merece- llevarse las ocho estatuillas a las que está nominada (esa, amigos míos, es otra historia), debo admitir que se trata de un buen producto que se deja ver, con un resultado armonioso que ofrece todos los elementos necesarios para llevarte un rato al cine: fantasía, amor, un poco de aventura, humor (geniales las anécdotas de “los rayos”), tristeza…

¿El balance final? Podréis hacerlo vosotros si decidís asomaros a la historia de un hombre que viajará toda su vida a contracorriente, en un permanente desafío contra las leyes de la naturaleza.

Por mi parte, debo admitir que lloré durante un rato al salir del cine, aunque en mi caso la causa estaba justificada, porque conecté emocionalmente con la historia de amor de los protagonistas.

¿Quién me iba a decir a mi que me vería reflejada en este cuento?

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3 comentarios:

Paula de Bera dijo...

Hola, aún no vi la película, pero tu manera de narrarla hizo que me den muchas ganas de verla.
Por lo demás, bonito blog, nos estamos viendo!!!!
Besos!!

Javier.S.H dijo...

Hay que verla ya, a si que una noche de estas me escapo al cine. No quise leer mucho tu entrada para no perderme ninguna sorpresa, cuando la vea regreso. Me alegro de estar otra vez con todos vosotros. Un abrazo.

mAlicia dijo...

Hola!

Paula, gracias por asomarte por mi blog! En cuanto pueda me escapo para hacerte una visita, vale?
Espero que la película te guste. Es cierto que no se trata de una obra maestra, pero el resultado no está nada mal. Como prueba, creo que sirve saber que le gustó a todo el grupo, incluidos los chicos (¡y son exigentes!)

Javier, ya nos contarás que te parece. Igual hasta te acaba apeteciendo hacer tu propia entrada sobre ella, o puede que no te guste, quién sabe.. Creo que se trata de ese tipo de películas a las que cuesta clasificar, y que hay que ir a ver con la intención de pasar un rato agradable, simplemente, sin grandes exigencias.

Un beso para los dos!