martes, 3 de febrero de 2009

Un tropezón lo tiene cualquiera


Después de algún tiempo vuelvo a retomar el reto que dio nombre a mi blog: como olvidarme de ti en tres meses..
¿Puedo decir eso de "prueba superada"? Creo que sí, porque he sido capaz de superar el período de mayor ansiedad y de mayor debilidad tras decidir alejarme de ti sin rendirme y sin volverme loca en el intento.
¡Y he controlado la necesidad de buscarte o de llamarte como una auténtica campeona!
Durante esos primeros tres meses el tiempo pareció pararse, los días se hicieron eternos, y mi cabeza no dejaba de dar vueltas como una peonza a tu alrededor. Casi podía contar las horas del día una a una...
Voy camino ya de los cuatro meses y medio (sintomático que aún siga contando el tiempo, lo reconozco) y mi vida ha comenzado por fin a parecerse un poco a la que era antes. A pesar de ello, aún te llevo conmigo a tantas partes..! Has dejado de ser un motor en mi vida para convertirte en un recuerdo que, por fortuna, ha perdido nitidez, pero que no creo que pueda borrar nunca.
De todas formas, en eso consiste el duelo; no se trata de borrar a la otra persona de nuestra memoria, sino de encontrar la fuerza para mirar hacia adelante y volver a vivir sin él o sin ella.
Y en eso estoy, aunque haya días como hoy, en los que vuelvo a sentirme atada porque un sueño vívido te trajo de vuelta a mi lado. O porque las malditas hormonas me hacen sentir las cosas a flor de piel e intensifican mi tristeza.

En días como hoy, desearía cerrar los ojos y que el tiempo pasase deprisa, antes de tener la oportunidad de desear llamarte de nuevo.

En días como hoy, desearía coger el coche, adentrarme en el desierto y gritar hasta vaciar mis pulmones, antes de volver a la civilización.

Por fortuna, hoy guardé poco tiempo para pensar...

En fin... Un tropezón lo tiene cualquiera, no?

:-)

3 comentarios:

Beatrizl10 dijo...

Lo estás haciendo muy bien. Como tú ya sabes lo de los momentos de debilidad son parte del proceso de superación ¿no? Un abrazo enorme. Lo estás logrando ;).

Mary dijo...

Ay chica, serán las hormonas, y ya sabes que pasa. Un poquito de chocolate, y mimarse a una misma y ya está.

Y bueno, tú grita y todo lo que haga falta, pero a ese caballero andante, ¡ni mirarlo! que si hay que olvidarlo, por algo será, ¿valeeee??

Besines

Elisa dijo...

Una parada en el camino para coger aire la hace cualquiera, mujer. Ya ves...paras, miras hacia atrás..ves el camino recorrido, te enorgulleces y pá lante...porque pá atrás ni para coger impulso!
un besazo