lunes, 8 de junio de 2009

Cuando el mundo deja de existir a tu alrededor



Viernes 01.15 a.m.

Estábamos tomando una copa casi en silencio, esperando, cuando mis compañeros del grupo de teatro comenzaron a llegar al restaurante en el que habíamos quedado (era la noche del segundo pase, con cambio de actores) para cenar.

En ese momento logré quitarme "la cara de circunstancias" que llevaba encima y comencé a charlar animadamente con todos. Mattia, como de costumbre, permaneció a mi lado como una sombra, con una sonrisa en la cara al verme de nuevo relajada y feliz. Yo había decidido volver a mi "estado normal" y hacer de relaciones públicas durante el resto de la velada, así que la cena transcurrió animada y tranquila. Con nosotros -como no podía ser de otra forma- sentados uno al lado del otro, en una esquina de la mesa.

De vez en cuando alguien nos preguntaba si éramos pareja (pregunta ante la que, en una de éstas, acabaré soltando una carcajada)... Qué le vamos a hacer!

03.20 a.m.

Salimos del restaurante (vaya horitas, eh?) y nos marchamos todos juntos a un local de marcha supuestamente "alternativo" de la ciudad (en realidad es un antro oscuro y sucio que pone algo de rock y de música indie y que se las da de anti comercial). Ahí, y para variar, permanecimos juntos como dos satélites (Mattia no suele separarse nunca de mi, aunque yo si lo haga a veces de él), mientras bailábamos y charlábamos a ratos con la gente del grupo (bueno, en realidad fui yo la que habló el 90 % del tiempo, él se limitaba a escuchar y sonreir en presencia de otras personas). Fue gracioso ver acercarse a mi compañero de escenas y pedir permiso a Mattia para tomarme por la cintura, hasta que le expliqué no era mi pareja, claro. Ahí ya me agarró con desparpajo!

Cuando el calor y la gente comenzaron a hacerse más densos dentro del local mi querido satélite comenzó a soplarme suavemente y a sujetarme por la cintura para pegarme a él cada vez que hablábamos (claro, no bastaba con acercarse e inclinarse hacia mi oído, tenía que cogerme con exquisita suavidad y pegarme a él para que pudiese escucharle, amos!)

04:00 a.m.

Después de un rato de baile y de ires y venires la gente había comenzado a "arrinconarnos" contra la pared, y estábamos tan cerca que casi podíamos producir electricidad estática (bueno, siendo sincera, al menos yo estaba comenzando a generar energía pa´una central eléctrica a esas horas... Pero nada, ahí estaba, aguantando estoica como una campeona!).

En una de esas ocasiones en las que él me estaba sujetando contra su pecho decidí quedarme pegadita y no irme. Respiré hondo, saqué fuerza de donde no la tenía y allí me quedé. Para mi sorpresa, no cedió en su abrazo, y de pronto me encontré bailando con total desfachatez con él, pegada como una lapa, mientras ambos nos movíamos suavemente al ritmo de la música.

Ahí la vena romántica me dejó K.O. Por un momento, casí pensé que estaba viviendo mi propia escena de Dirty Dancing y comencé a experimentar ese sentimiento de embriaguez que solo sientes cuando alguien te gusta mucho, demasiado (fíjate tú que ingenua, ya quisiera yo que me hubiera meneado éste con la mitad de cara dura que mi Patrick Swayze de mis amores!).

Mattia no solo no me apartó, si no que me mantuvo abrazada con ternura por la cintura con uno de sus brazos. Yo iba sintiendo como mi respiración se aceleraba y el calor comenzaba a subir por mi cuerpo (o debería decir mejor "bajar"?), al tiempo que era consciente de que a él le estaba pasando lo mismo. Permanecimos durante un rato interminable pegados, moviéndonos lentamente como dos niños que se pegan por primera vez, hasta que nuestras caderas quedaron casi totalmente acopladas.

Yo comenzaba a sentirme pletórica, feliz, excitada y embriagada por el deseo, notando como su cuerpo (para qué os voy a decir qué parte, si por aquí ya somos todos grandes, verdad?) respondía de forma evidente, dejándome claro con una contundente erección que él también se sentía verdaderamente excitado por nuestro abrazo y por mis caricias.

En aquel momento (volviendo a sonar cursi) deseé que se cumpliera el tópico de "ojalá el tiempo se detuviera y no volviera a pasar"... No podía creer que me hubiera permitido acercarme tanto á él (vale, tiene 30 años, pero con un bloqueo sexual y emocional de la ostia, como si se tratara de un niño de 15 años dolido y traumatizado, no lo olvidéis), que se permitiera a sí mismo mostrarse tan vulnerable y excitado ante mi.

Ufffffffffff...!!!!

Pasamos así una hora, sin que pareciera existir nada alrededor (yo incluso luego tuve que alegrarme de que no me abrieran el bolso y me robaran, por que no me enteré de nada más), mientras yo le besaba el cuello, la oreja, el rostro, y le decía con voz ronca (que en mi caso ya es difícil, ya... Jaja!) cuanto le deseaba.

A pesar de todo, y dentro de su estilo, él se mantenía "bajo control", tocándome poco y acariciándome con suavidad con el otro brazo la espalda desnuda, pero sin perder esa firmeza que tanto trabajo le ha costado lograr. Ni que deciros lo que sentí cuando bajó la mano hacia mi trasero y pensé por un instante que sería capaz de tocarme. Pero nada, se quedó en otro amago.

Después de otro rato de excitación contenida, y sintiendo que él también lo estaba, fui capaz de preguntarle algo para lo que ya conocía la respuesta, pero que necesitaba oír de él (tanto rechazo y tanta distancia te confunde y hace que acabes dudando de ello). Esta vez me respondió rápidamente y sin dudarlo:

- ¿Te parezco atractiva?
- Si (me respondió en un leve pero firme susurro).
- ¿Te parezco guapa?
- Si, eres una mujer hermosa.

Aquello me hizo derretirme como la mantequilla. Por fin había admitido que yo le parecía guapa, y era evidente que se sentía sexualmente atraído y excitado ante mi cercanía. ¿Qué más podía pedir? ¿Sería capaz de rendirse finalmente...?

Seguimos de nuevo en silencio, abrazados, hasta que Mattia me preguntó si no me importaba que el resto nos viera así. Yo le dije que no - en aquel momento me daba todo igual-, que deseaba seguir así con él y que temía que, de marcharnos, todo aquello terminara como solo los sueños acaban -de golpe-.

En varias ocasiones me animé a preguntarle si deseaba que me apartara de él (Mattia estaba apoyado contra la pared). Respondió aumentando la presión de su abrazo, atrayéndome hacia él con más fuerza.

Lo más particular de todo fue pensar que no nos besamos ni una sola vez. Estuvimos cerca tantas veces! Pero siempre acababa girando la cabeza durante unos segundos para regresar y apoyarse en mi rostro o en mi hombro, y yo no me sentía capaz de afrontar un posible rechazo. Durante un rato tuve la esperanza de que fuese capaz de vencer lo que sea que debe vencer, pero no pudo.

Y no me digáis que yo debí intentarlo, porque dudo que hayáis encontrado a alguien tan dañado y bloqueado como él. Le conozco lo suficiente como para saber que no habría respondido a mis besos a pesar del deseo que sentía.

Si, así de extraño y complicado es este Mattia mío.

Con cualquier otra persona nos habríamos comido a besos a los tres minutos de comenzar esta particular coreografía de movimientos, respiraciones agitadas y deseo contenido. ¿He dicho tres minutos? ¿No es eso decir demasiado?

Pero eso, como decía, habría sido con cualquier otro hombre, no con él.

En fin, la noche fue muy larga, y mañara será otro día, chicos.

To be continued...

16 comentarios:

Serena dijo...

Jajajaja... Lo siento, pero... jajajaja. O sea, ¿¿¿trasero??? Después de decir erección, ¿¿dices trasero???

Perdón, perdón, pero es que me tengo que reír, aunque sea de estas cosas.

A ver... yo sigo viendo lo mismo de antes. Vale que para ti, que has estado antes y ahora, sea nuevo. Pero todo es lo mismo con variantes. Es decir, le gustas, te quiere, pero tiene un acojone del copón.

Pero me ha llamado la atención que justamente lo que yo estaba pensando, sobre lo que estarían viendo todas esas personas a las que les habiais dicho que no erais pareja al ver semejante escena, lo preguntase él (y no es que a mí me importe expresar según qué cosas en público, más que nada porque no me hubiera quedado tres horas ahí...).

y volviendo a lo de su acojone... Tú tendrás lo que sea. No eres una santa y tendrás tus fallos y tus culpas, como to kiski. Pero lo que no me gustaría nada es que de algún modo él utilizara tu actitud o tu persona para justificarse. No sé si me explico...

Sí, encontré el cartel... obvio. Y me lo has dicho tú, yo no lo he ido buscando. Pero si tienes dudas, cuando quieras te cuento cómo...

Un beso

PD. Mu buena tiene que ser la mantequilla... margarina y no cualquiera.

PD2. Pues sí, me aburre lo que me ha tocado corregir esta vez... Unos tratados de filosofía. Prefiero las novelas, como la de la semana pasada (te mandé un mini cachín), o los poemas que son rápidos.

PD3. Y una canción sobre "las ganas" (sin pensar mal, ¿eh?)

http://www.youtube.com/watch?v=MvoPmc6r1LI

Toni dijo...

Hola, espero que me perdones, pero yo creo que deberias mandarlo a la m........(para qué os voy a decir qué parte, si por aquí ya somos todos grandes, verdad?)


Besos wapissima, yo no te he visto fisicamente pero lo que me gusta de ti, lo leo y lo siento.

Anónimo dijo...

Guarda (seguro que lo harás) en un sitio seguro para no perderlas nunca, todas esas buenas sensaciones que has vivido estos días y eso que habrás ganado, niña. Lo malo es que hacer eso... duele.

Toni, es difícil hacer surgir ese sentimiento contra alguien a quien quieres ¿no?

Serena, ¿qué dices de margarina? ¿no será para guarradas, ein?

mAlicia dijo...

Qué bichejo eres! jaja!

Pues si, después de decir "erección" usé "trasero", si. Es que lo de "culo" me imponía mucho, qué le vamos a hacer...

Pues si, fue el quién lo dijo (aunque yo también lo había pensado), porque sé que se preocupaba de lo que los demás pudieran estar pensando de mi, probablemente. Y lo de quedarme así con él durante tanto rato, pues si, lo hice por que tenía la corazonada de que cuando nos separáramos recuperaría el control y no quería que aquello terminase.

Cambiando de tema, creo que te refieres a que él me use a mi para no sentirse culpable, no?

Y con respecto al cartel, que conste que yo misma lo he buscado "fuera" y no he conseguido encontrarlo... ¿Cómo lo has conseguido? Jooor!

Ahora mismo abro mi cuenta y escucho la canción (sobre las ganas?!?), anoche estaba reventada y no tuve fuerzas para mirarlos.

Un besote!!

mAlicia dijo...

Gracias por lo que me dices, Toni. Pero lo de mandarlo a la mierda resulta muy complicado. De hecho, ya lo intenté, y fueron los seis peores meses de mi vida (aunque dieron origen a cosas buenas, como éste blog, entre otras).

Sobre si soy bonita o no, yo hace ya mucho que no tengo dudas. No me considero una belleza excepcional, pero soy consciente de que la mayoría de la gente me ve como una mujer bonita o guapa (una cosa y otra depende de los ojos del que mira). Pero con él no sabía que pensar. Una parte de mi me decía que yo le parecía preciosa (alguna vez me había lanzado alguna indirecta), pero el hecho de que no fuera capaz de hacerme el amor me hacía dudar de ello. La verdad es que cuando no entiendes a una persona a veces te vuelves un poco simple en tus razonamientos, y acabas dudando de todo. Y más las mujeres, con éstas relaciones tan complicadas que tenemos con nuestro físico, no?

En fin, mi lucha ha sido siempre con mi cuerpo, no con mi rostro. Ahora mismo me quiero tal y como soy, aunque me ha costado mucho llegar hasta aquí. Es lo que tiene usar una talla "Dove".

Nunca pude dejar de preguntarme en el pasado si las cosas habrían sido diferentes con él de haber usado una 38 de pantalón y una 100 de sostén. Ahora creo que no, que le gusto mucho, y que él problema es suyo, no mío.

En fin, no me enrrollo más.

Un besote, apañao, y gracias por preocuparte por mi!!!!!

mAlicia dijo...

Buenos días, Jose!

Pues si, lo he guardado bien guardado, pero como bien dices tú resulta duro.

Percibir aún el aroma de su perfume en casa al entrar, o meterme en mi cama y notar su olor en mis sábanas, en mi almohada... Tampoco sé cuando seré capaz de cambiar las sábanas de la cama de invitados (igual las dejo fosilizarse, jaja!) (las mias no, que no soy tan guarrilla!), porque en cierto modo es como dejar marchar una parte de él que estuvo aquí.

Es para volverse un poco loca, aunque en ésta época de mi vida esté mucho más tranquila y blindada con respecto a lo que siento por él.

En fin, poco a poco.

P.d. Prefiero el chocolate o el yogur para hacer guarrerías, que la mantequilla es muy pringosa! jajaja!

Un besazo, Jose, gracias por preocuparte por mi y por entederme. Espero que podamos disfrutar pronto con alguna de tus entradas!

Serena dijo...

Toda la noche tosiendo y ahora me palpita el oído y tengo la voz ronca. ¿Será porque no m'apetece corregir? ¿Cómo es el término profesional para esto, mAlice? Conozco el científico, "cuentitis purae". Y ahora me mandan las fechas de entrega... 'pera que me ría.

Menos mal que desayuno galletas, porque vaya dos... ¿Que la margarina es lo que usas para meterte en tu traje de cuero, Jose? (¿Visteis ese capítulo de Friends?). Y yogurt... ¿? Jajajaja... ¿con la sed que da? Bueno, bueno... tú sabrás...

Pues sí, estoy contigo, Toni, se la ve gente guapa... sobre todo desde donde estamos nosotros, lejos, lejos... Igual en persona es "una reaccionaria, irónica, con prontos sarcásticos" que asusta. Pero desde aquí, al menos yo, se lo perdonamos... incluso que sea una creidilla también (¡¡¡porque lo eres!!!).

Un beso para cada uno... que igual contagio algo (es mi vena generosa).

PD. ¿De qué sabor el yogú?

mAlicia dijo...

Bueno, bueno... Creidilla yo????

Bueeeno, vale, pero solo un poquito, y más por terminar de creérmelo que por otra cosa. La verdad es que me he pasado tantos años mirándome al espejo y sintiendo que era un patito feo, cuando todos los chicos miraban a las nenas rubias de grandes tetas y cuerpos perfectos, que me costó muchísimo llegar a comprender que, con la edad, la belleza se vuelve relativa y que una cara bonita puede parecerlo aún más si esconde detras un buen cerebro, sobre todo cuando una se va aproximando a los 30 (Eso, y que existe vida después de la talla 40)

Quizá fue eso, sentir que la percepción vacía y superficial de los hombres que había a mi alrededor se hacía más madura y atenta a lo que yo puedo ofrecer. Y eso, chicos, nos pasa a todos, seamos hombres o mujeres. Todos tenemos mucho que dar, y debemos acabar descubriéndolo por nosotros mismos antes o después.

Ah! Y que sepáis que también os imagino a vosotros estupendos y guapos, hala!

Los momentos de bajón, de odiarme a mi misma, de sentirme vulnerable y poco atractiva suelo guárdarmelos para mi. ¿Para qué deciros la inseguridad que me producía que Mattia me mire cuando apenas llevo ropa, y el pensamiento inevitable de "no quiere hacer el amor conmigo por que no le gusta mi cuerpo" (aunque sepa que no es cierto!) mientras finjo siempre una seguridad tremenda que no tengo ante sus ojos?

P.d. Si no aprendemos a querernos a nosotros mismos, ¿quién lo hará entonces? Habrá que vender la moto, no?

P.d. Por cierto, Sere, que sepas que tú también me transmites la sensación de ser una mujer interesante y atractiva. Y guapa.

Y chicos... No me tiréis de la lengua que me pongo melosa, y ya tengo bastante con Mattia! Lo de Sere vale pq es una chica y no me pongo colorada si la llamo "guapa", pero con vosotros me lo guardo, vale?

mAlicia dijo...

P.d.

El yogur para esas ocasiones me gusta natural, como la vida misma. O de limón... O de fresa.

Pero en realidad prefiero el chocolate, o la nata.

;-)

Serena dijo...

Jejeje... a mí no me da vergüenza, total, asín en la distancia... Así que, ¡¡SO GUAPOS!!

No es que tengas la sensación de que soy una mujer atractiva e interesante, a la par que inteligente, divertida, comprensiva, amable, encantadora... es que, por supuesto, lo soy. Pero, vamos, sin lugar a dudas. ;-P

A ver, te digo que eres una creidilla y, siendo como soy, ¿aún no me has llamado chula? ¡Qué moral, Amparo!

Serena dijo...

Ufff... A este chico se le va a gangrenar... tres días con aquello de aquella manera... ;P

Un beso

Anónimo dijo...

Hola. Yo no uso mantequilla ni margarina, será por eso que se me ha roto el traje de cuero. Pues ya no lo reparo. Totá, pa lo que lo uso...
¿como anda la cosa mAli? Espero que mejor que yo, que he vuelto a sobrevivir esta mañana, por poquito! Siseré gilip...
Esta semana termino el trabajo extra que tengo en casa, a ver si así me siento un ratito como dios manda a contar algo.
Gracias por lo que me toca de piropos, me aprovecharé mientras no podais verme, jeje
Besos
pd: Serena, pelirroja, ¿cómo estás?

Serena dijo...

Jeje... psa, toy. Sin paciencia para muchas gilipolleces, aunque la versión oficial es que "estoy hecha una borde". ¿Pero sabes qué? Me la suda, así de claro y de ordinario. Borde he sido siempre, lo que pasa es que ahora no tengo ni fuerzas ni energías para rabietas infantiles, ni equívocos estúpidos, ni sermones, ni paranoias existenciales...

Así que en cuanto veo venir algo de eso, digo: "Uy, uy... no, gracias, pero no". Bueno, así o un poco más borde...

Tú resiste, como un jabato, di que sí... ¿Y sabes qué? Repítete a ti mismo cuánto vales, cuánto hay en ti, y es problema de los demás si no lo ven. ¡¡Ellos se lo pierden!!

Es más, ¿guapo? ¡¡¡Tio bueno, macizorro!! ... y además poeta, ¡JA! ¿Quien da más?? (Aunque a mío lo que más me gusta es que me haces reír)

Pos eso... si no te llega, es que estoy afónica (encima, no me jodas...)

Un beso

PD. ¿Qué te hace pensar que soy pelirroja? ¿La maldá? Bueh... si me vieras en persona...

mAlicia dijo...

Pues si, chicos (y chica), serán los ojos con los que os leo, que a mi me parecéis interesantes y os imagino guapos guapos, igual que dice la Sere.

En fin, las cosas van de culo y cuesta abajo, Jose. Iré dejando entradas como tenía previsto, por no adelantar acontecimientos. Pero bueno, puedo decir que, por ahora, parece que va a acabar más que mal.

En fin, estoy hecha una mierda, y no me siento ya gilipollas, sino extragilipollastontadelculo, por lo menos (no sé si te sirve de consuelo). Ay, Jose, porqué duele tanto? ¿por qué no somos capaces de arrancarnos ese pedazo de materia gris, o ese cacho de ventrículo con las manos y empezar de cero?

Tendremos que dar unas cuantas clases con Serena sobre como "Resistirse a los amores imposibles y a las paranoias mentales y autolesivas varias".

Igual aprendemos algo de su practicidad, que a mi tanta falta me hace.

Porque me siento como una idiota, una estúpida, una imbécil, una... ¿Para qué voy a seguir?

Hala! Ya tenía ganas de despejarme conmigo misma (y que conste que he sido buena). Ya puedo quedarme en un rinconcito llorando tranquila a a solas con mi egoismo(bueno, lo de tranquila es un decir)...

No os preocupéis por mi. Sufro, pa´que voy a negarlo, pero sobreviviré. Nadie se muere de sentir algo por una persona... No?

P.d. Jose, a ver si es verdad y nos dejas alguna cosilla por aquí pronto.

Toni, Serena, un besote. Hasta luego!

Serena dijo...

Hey... aunque estemos hechos de palabras... que te llegue.

http://www.vivirenpositivo.org/abrazo.jpg

mAlicia dijo...

Muchas gracias, preciosa...

:-)