martes, 22 de septiembre de 2009

Los niños aprenden lo que ven...

Ésta vez toca dejaros un video que conozco desde hace ya tiempo, y que me parece de un valor extraordinario. Así, pasamos de la ironía del último post a la responsabilidad de éste.

Nos recuerda, con extrema sencillez y claridad, lo difícil que resulta ser "un buen padre/madre", y lo fácil que resulta inculcar a los niños una pérdida de valores generalizada...

Se es padre las 24 horas del día. Los niños permanecen atentos a cada uno de nuestros comportamientos, a nuestra forma de hablar, de hacer, de dirigirnos y de tratar a las personas que nos rodean... Los niños son sumamente permeables, y resulta tan fácil hacerles daño o transmitirles aprendizajes inadecuados sin que seamos conscientes de ello!

Espero que, en el caso de que no lo conozcáis, os permita hacer un pequeño "gran" ejercicio de reflexión. No solamente como padres, si no como tíos, hermanos, vecinos, maestros, conocidos, desconocidos... Tenemos tanta, tantísima responsabilidad sobre ellos!

Demasiada... Por eso me produce un respeto enorme, porque los niños realmente aprenden lo que ven. Es una de esas cosas que los psicólogos tenemos muy bien interiorizada: aprendemos observando e imitando a las personas que nos rodean.

¿De qué sirve que un padre diga a su hijo, gritando, que no debe alzar la voz?

¿Somos realmente conscientes de la importancia que tiene el ser coherentes con nuestro comportamiento ante ellos cada día de nuestra vida?

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4 comentarios:

Serena dijo...

Realmente crees que es tan tan así?

Besos

PD. Quillo "Guadiana" Güenorro... si a mí me gustan los pequeñajos, pa jugar, pero no para hacerme responsable de ellos.

loinvisible dijo...

Muy buenas tus dos últimas entradas. Tal vez me siento muy sensible a estas cuestiones y creo que es bueno mostrar los efectos de nuestras acciones sobre nuestros hijos. Pero no te engañes, uno decide ser padre o madre no porque esté preparado (que creo que nunca lo está realmente) sino porque el reloj biológico es implacable (sobre todo para nosotras) y la experiencia de crear una nueva vida, sentirla en tu cuerpo, es, de verdad, algo único.
Por cierto, ¿sabes algo del erizo, o sea, tu Mattía?

mAlicia dijo...

Hola, Sere!

Pues si, me temo que es así. La primera forma de aprendizaje cuando somos niños, por encima de cualquier otra, es la observación-imitación... Algo a lo que restamos importancia a los adultos. Nos convencemos de que con un "niño, tú esto no lo hagas así" o con un "niño, no se dicen palabrotas" (cuando nosotros hablamos como carreteros) es suficiente.

Cómo os sentiríais si estuviérais al cargo de una persona a la que admiráis, y de la q estáis aprendiendo, si ésta hiciera montones de cosas al tiempo que os dijera continuamente que vosotros no podéis hacerlas?

Pues eso, que somos contradictorios con los niños, y ellos solo desean crecer y ser como nosotros... Y ser modelo para un niño durante las 24 horas del día me parece de tan enorme responsabilidad!

Siempre he pensado, y pensaré, que la profesión más dura del mundo -a pesar de lo que tiende a banalizarse- es la de ser padre, madre o educador/a. Por eso me merece tantísimo respeto...

Un besazo, guapa, estoy de acuerdo contigo.

mAlicia dijo...

Hola, Desira!

Muchas gracias por la visita, eres un encanto.

Tienes razón, se decide tener un hijo por tantas razones...! A mi, por ahora, el "reloj biológico" no me apremia, ya veremos si con el tiempo cambio de opinión, pero lo veo muy lejano.

Del tema de Mattia habría mucho que contar, pero no quiero aburriros. Digamos que estoy en un momento crucial, en el q he tomado una decisión muy importante, y estoy esperando una respuesta.

Probablemente será negativa, así que puede q de aquí a unos días me siente por aquí y os cuente algo nuevo.

Seguimos hablando, ha habido momentos en los que he pensado que me quiere con locura y q podría lanzarse,así que he puesto mis cartas sobre la mesa, con total honestidad y con una propuesta muy, muy clara... Y ahora le toca a él decidir si encuentra el valor para luchar por mi.

Pero ahora, mientras aguardo su respuesta, no estoy tan segura de que siga teniendo demasiado miendo, así que ya no espero nada.

Un abrazo, guapa!!!